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sábado, 13 de agosto de 2011
sábado, 11 de junio de 2011
ESTRATEGIAS PARA UNA NUEVA EDUCACION MEDICA EN CUBA
Estrategia para el desarrollo de competencias didácticas en profesores del Nuevo Programa de Formación de Médicos. Policlínico Facultad Antonio Briones Montoto. Curso: 2007-2008.
MSc. Dra. Dania Rosa Alvelo Pérez. Especialista de I grado en Medicina General Integral. Máster en Salud Pública y en Educación Médica. Instructora de Ciencias Básicas y Pre-clínicas.
MSc. Dr. Héctor Gutiérrez Medina. Especialista de I grado en Medicina General Integral. Máster en Enfermedades Infecciosas. Instructor de Ciencias Básicas y Pre-clínicas.
MSc. Dra. Aimara Larduet Torres. Especialista de I grado en Medicina General Integral. Máster en Atención Integral al Niño. Instructora de Ciencias Básicas y Pre-clínicas.
Resumen:
Las tendencias de la Educación Médica del mundo actual deben estar orientadas al desarrollo de la atención primaria en salud. Los profesores del Nuevo Programa de Formación de Médicos, necesitan ser portadores de un grupo de competencias que le garanticen el desarrollo del proceso de enseñanza aprendizaje, en este la enseñanza de las ciencias básicas biomédicas se ejecuta a través de la disciplina Morfofisiología Humana.
La investigación que se presenta responde a un estudio de desarrollo en el campo de la educación de postgrado, con el objetivo de diseñar una estrategia metodológica que facilite el desarrollo de competencias didácticas en los profesores que integran el claustro del Policlínico Facultad de Ciencias Médicas” Antonio Briones Montoto” de Pinar del Río, Cuba durante el curso académico 2007 -2008. Se utilizaron dos cuestionarios uno dirigido a profesores y otro a estudiantes, además de una entrevista a informantes claves. Se trabajó con un universo de 72 profesores y para trabajar con los estudiantes atendiendo al criterio de factibilidad, se seleccionó una muestra compuesta por 165 estudiantes de primer año, seleccionados mediante muestreo aleatorio simple, de un universo de 452.
Los principales elementos que caracterizan las dificultades en las competencias didácticas de los profesores fueron: manejo deficiente en el uso y derivación de los objetivos en la planificación de las clases, falta de interiorización del método de enseñanza problémica acompañado de poco uso del pizarrón y de la simulación como medio de enseñanza, insuficientes habilidades pedagógica en el desarrollo de las actividades del encuentro docente y en la evaluación, la no sistematización del contenido a través de las tareas docentes y la falta de integración de los contenidos. Finalmente se diseñó una estrategia metodológica para el desarrollo de competencias didácticas en los profesores que imparten la disciplina, la cual cuenta con premisas, etapas del desarrollo (preparación, ejecución y control), y criterios para la evaluación con un enfoque contextualizado a las exigencias del programa.
Introducción.
La Educación Médica Superior, no escapa a enfrentar los retos del siglo XXI, para dar continuidad a lo propugnado en la Cumbre Mundial de Educación Médica, celebrada en Edimburgo en 1993, donde se plantea la necesidad de un cambio entre educación médica, práctica médica y la organización de salud que posibilite la formación de un profesional que responda a las necesidades del mundo actual y que además sea capaz de desarrollarse social, científica y tecnológicamente. 1
La necesidad, la pertinencia y la conveniencia de realizar, a corto y mediano plazo, transformaciones en el desarrollo de los recursos humanos, que incluyan la educación y la práctica médica en función de las necesidades de salud de la población y en la búsqueda de Salud Para Todos, fue reconocida por la Conferencia Mundial de Educación Superior celebrada en Santa Fe de Bogotá en el año 1995. 2
Los nuevos desafíos de la salud pública mundial, que se enfrentan a un mundo globalizado, con una gran deuda social que se manifiesta por los elevados niveles de exclusión social en todas sus dimensiones, que obliga a unir esfuerzos en aras de emprender acciones conjuntas orientadas a formar los nuevos profesionales del equipo de salud, que se constituyan en auténticos ciudadanos copartícipes en los procesos de construcción de la nueva sociedad, a través de la cual se aspira que la salud deje de ser un privilegio de pocos para transformarse en un patrimonio de todos. 3
Las tendencias de la Educación Médica del mundo actual deben estar orientadas al desarrollo de la atención primaria en salud, pero para ello la sociedad debe estar consciente de las necesidades sociales de salud en la contemporaneidad, donde las enfermedades transmisibles y las enfermedades crónicas no transmisibles, el suicidio y los accidentes, la drogadicción, los trastornos de salud mental, el abuso y la violencia, entre otras de causa principalmente social, caracterizan el mundo contemporáneo. 4
Muchas han sido las declaraciones en respuesta a esa estrategia, ejemplo de ella las declaraciones en las cumbres mundiales de educación médica realizadas en la década de los 90. 5-6-7. Sin embargo han existido varios cuestionamientos sobre la educación apropiada de los médicos, si bien es cierto que en este campo se han venido realizando algunas reformas, es criterio de la autora que la mayoría de estos cambios han sido más por estar en correspondencia con las tendencias educativas actuales, que por un objetivo verdaderamente comprometido con las sociedades donde se han producido.
En algunas universidades se ha observado el cambio que han realizado del “enfoque centrado en el profesor” a la nueva propuesta del “enfoque centrado en el estudiante”; otro ejemplo de estos cambios es el aprendizaje basado en la resolución de problemas liderado por universidades anglosajonas, así como la tendencia del currículo orientado hacia la comunidad, y novedosos métodos de evaluación 8-9-10. Todo esto ha venido perfilando un cambio en la filosofía de la formación de los recursos humanos en salud. No obstante el cambio que exige la sociedad contemporánea se refiere a la posibilidad real de formar médicos caracterizados por un pensamiento científico técnico y humanista que permita la atención en salud al individuo, la familia y la comunidad y que de hecho contribuya al mejoramiento humano como consecuencia del dominio de las competencias diagnósticas y terapéuticas que de manera esencial posibiliten la promoción de la salud y la prevención de las enfermedades.
Desde hace muchos años, la formación y la práctica de los docentes -los nuevos y los viejos-, sigue atrapada y entrampada en una serie de estilos y de modelos en donde predomina la postura didáctica de transmisión de información y una lógica de trabajo centrada en la actividad y protagonismo del profesor. Por más que se realicen reformas, de que cambie el enfoque de las asignaturas y en general de toda la educación básica, media o superior, (según sea el caso) todo ello ha sido difícil de superar de tal manera que se piense en la posibilidad de arribar a nuevas formas de trabajo y a un nuevo sentido educativo. Debido a la importancia del asunto y a todo lo que subyace a las propias prácticas, es que es importante considerar que dicho problema, no se reduce a un asunto técnico, es decir de superar lo viejo para hacer cosas aparentemente nuevas. El asunto de fondo consiste en explicar el porqué del sentido de dichas prácticas y lograr entender cuáles son los significados de las acciones educativas. 11 La calidad de la educación y su impacto en el rol docente reviste gran importancia, lo que conlleva a afirmar que no hay un sistema que no se sienta profundamente preocupado por mejorar la educación y formación de los futuros profesionales y para ello debemos contar obligatoriamente con el profesorado.
Según la declaración de Edimburgo 1988 el objetivo de la Educación Médica es formar profesionales que fomenten la salud de todas las personas, asegurar la continuidad del aprendizaje para toda la vida por medio de la sustitución de métodos pasivos por métodos activos, incluyendo el estudio autodirigido e independiente.
(El documento completo puede solicitarlo en nuestro email: mcueva6@hotmail.com
MSc. Dra. Dania Rosa Alvelo Pérez. Especialista de I grado en Medicina General Integral. Máster en Salud Pública y en Educación Médica. Instructora de Ciencias Básicas y Pre-clínicas.
MSc. Dr. Héctor Gutiérrez Medina. Especialista de I grado en Medicina General Integral. Máster en Enfermedades Infecciosas. Instructor de Ciencias Básicas y Pre-clínicas.
MSc. Dra. Aimara Larduet Torres. Especialista de I grado en Medicina General Integral. Máster en Atención Integral al Niño. Instructora de Ciencias Básicas y Pre-clínicas.
Resumen:
Las tendencias de la Educación Médica del mundo actual deben estar orientadas al desarrollo de la atención primaria en salud. Los profesores del Nuevo Programa de Formación de Médicos, necesitan ser portadores de un grupo de competencias que le garanticen el desarrollo del proceso de enseñanza aprendizaje, en este la enseñanza de las ciencias básicas biomédicas se ejecuta a través de la disciplina Morfofisiología Humana.
La investigación que se presenta responde a un estudio de desarrollo en el campo de la educación de postgrado, con el objetivo de diseñar una estrategia metodológica que facilite el desarrollo de competencias didácticas en los profesores que integran el claustro del Policlínico Facultad de Ciencias Médicas” Antonio Briones Montoto” de Pinar del Río, Cuba durante el curso académico 2007 -2008. Se utilizaron dos cuestionarios uno dirigido a profesores y otro a estudiantes, además de una entrevista a informantes claves. Se trabajó con un universo de 72 profesores y para trabajar con los estudiantes atendiendo al criterio de factibilidad, se seleccionó una muestra compuesta por 165 estudiantes de primer año, seleccionados mediante muestreo aleatorio simple, de un universo de 452.
Los principales elementos que caracterizan las dificultades en las competencias didácticas de los profesores fueron: manejo deficiente en el uso y derivación de los objetivos en la planificación de las clases, falta de interiorización del método de enseñanza problémica acompañado de poco uso del pizarrón y de la simulación como medio de enseñanza, insuficientes habilidades pedagógica en el desarrollo de las actividades del encuentro docente y en la evaluación, la no sistematización del contenido a través de las tareas docentes y la falta de integración de los contenidos. Finalmente se diseñó una estrategia metodológica para el desarrollo de competencias didácticas en los profesores que imparten la disciplina, la cual cuenta con premisas, etapas del desarrollo (preparación, ejecución y control), y criterios para la evaluación con un enfoque contextualizado a las exigencias del programa.
Introducción.
La Educación Médica Superior, no escapa a enfrentar los retos del siglo XXI, para dar continuidad a lo propugnado en la Cumbre Mundial de Educación Médica, celebrada en Edimburgo en 1993, donde se plantea la necesidad de un cambio entre educación médica, práctica médica y la organización de salud que posibilite la formación de un profesional que responda a las necesidades del mundo actual y que además sea capaz de desarrollarse social, científica y tecnológicamente. 1
La necesidad, la pertinencia y la conveniencia de realizar, a corto y mediano plazo, transformaciones en el desarrollo de los recursos humanos, que incluyan la educación y la práctica médica en función de las necesidades de salud de la población y en la búsqueda de Salud Para Todos, fue reconocida por la Conferencia Mundial de Educación Superior celebrada en Santa Fe de Bogotá en el año 1995. 2
Los nuevos desafíos de la salud pública mundial, que se enfrentan a un mundo globalizado, con una gran deuda social que se manifiesta por los elevados niveles de exclusión social en todas sus dimensiones, que obliga a unir esfuerzos en aras de emprender acciones conjuntas orientadas a formar los nuevos profesionales del equipo de salud, que se constituyan en auténticos ciudadanos copartícipes en los procesos de construcción de la nueva sociedad, a través de la cual se aspira que la salud deje de ser un privilegio de pocos para transformarse en un patrimonio de todos. 3
Las tendencias de la Educación Médica del mundo actual deben estar orientadas al desarrollo de la atención primaria en salud, pero para ello la sociedad debe estar consciente de las necesidades sociales de salud en la contemporaneidad, donde las enfermedades transmisibles y las enfermedades crónicas no transmisibles, el suicidio y los accidentes, la drogadicción, los trastornos de salud mental, el abuso y la violencia, entre otras de causa principalmente social, caracterizan el mundo contemporáneo. 4
Muchas han sido las declaraciones en respuesta a esa estrategia, ejemplo de ella las declaraciones en las cumbres mundiales de educación médica realizadas en la década de los 90. 5-6-7. Sin embargo han existido varios cuestionamientos sobre la educación apropiada de los médicos, si bien es cierto que en este campo se han venido realizando algunas reformas, es criterio de la autora que la mayoría de estos cambios han sido más por estar en correspondencia con las tendencias educativas actuales, que por un objetivo verdaderamente comprometido con las sociedades donde se han producido.
En algunas universidades se ha observado el cambio que han realizado del “enfoque centrado en el profesor” a la nueva propuesta del “enfoque centrado en el estudiante”; otro ejemplo de estos cambios es el aprendizaje basado en la resolución de problemas liderado por universidades anglosajonas, así como la tendencia del currículo orientado hacia la comunidad, y novedosos métodos de evaluación 8-9-10. Todo esto ha venido perfilando un cambio en la filosofía de la formación de los recursos humanos en salud. No obstante el cambio que exige la sociedad contemporánea se refiere a la posibilidad real de formar médicos caracterizados por un pensamiento científico técnico y humanista que permita la atención en salud al individuo, la familia y la comunidad y que de hecho contribuya al mejoramiento humano como consecuencia del dominio de las competencias diagnósticas y terapéuticas que de manera esencial posibiliten la promoción de la salud y la prevención de las enfermedades.
Desde hace muchos años, la formación y la práctica de los docentes -los nuevos y los viejos-, sigue atrapada y entrampada en una serie de estilos y de modelos en donde predomina la postura didáctica de transmisión de información y una lógica de trabajo centrada en la actividad y protagonismo del profesor. Por más que se realicen reformas, de que cambie el enfoque de las asignaturas y en general de toda la educación básica, media o superior, (según sea el caso) todo ello ha sido difícil de superar de tal manera que se piense en la posibilidad de arribar a nuevas formas de trabajo y a un nuevo sentido educativo. Debido a la importancia del asunto y a todo lo que subyace a las propias prácticas, es que es importante considerar que dicho problema, no se reduce a un asunto técnico, es decir de superar lo viejo para hacer cosas aparentemente nuevas. El asunto de fondo consiste en explicar el porqué del sentido de dichas prácticas y lograr entender cuáles son los significados de las acciones educativas. 11 La calidad de la educación y su impacto en el rol docente reviste gran importancia, lo que conlleva a afirmar que no hay un sistema que no se sienta profundamente preocupado por mejorar la educación y formación de los futuros profesionales y para ello debemos contar obligatoriamente con el profesorado.
Según la declaración de Edimburgo 1988 el objetivo de la Educación Médica es formar profesionales que fomenten la salud de todas las personas, asegurar la continuidad del aprendizaje para toda la vida por medio de la sustitución de métodos pasivos por métodos activos, incluyendo el estudio autodirigido e independiente.
(El documento completo puede solicitarlo en nuestro email: mcueva6@hotmail.com
jueves, 24 de febrero de 2011
LA MAFIA MEDICA: ENTREVISTA A GHISLAINE LANCTOT
"EL SISTEMA SANITARIO ES UNA VERDADERA MAFIA QUE CREA ENFERMEDADES Y MATA POR DINERO Y PODER" - ENTREVISTA A GHISLAINE LANCTOT
Por Laura Jimeno Muñoz de la revista Dyscovery Salud
Quien hace tal afirmación es Ghislaine Lanctôt, la polémica autora del best seller mundial "La mafia médica". En él, esta doctora a la que se ha desposeído de su título de Medicina denuncia el actual sistema sanitario y la corrupción que hay tras el mismo, permitida y amparada por médicos y gobiernos en beneficio de las grandes empresas farmacéuticas y en detrimento de los ciudadanos. De ahí que propugne la vuelta a la soberanía individual sobre la salud como forma de acabar con esa mafia.
Ghislaine Lanctôt ha ejercido la Medicina durante 27 años. Ahora no ejerce... aunque quisiera. ¿El motivo? Hace ocho años la retiraron la licencia de médico. ¿Por qué? Por publicar La mafia médica (Ed. Vesica Piscis). ¿Y qué contiene ese libro -se preguntará el lector- para que haya provocado tal sanción? Pues -como fácilmente se entiende a juzgar por el título- una descripción exhaustiva del "sistema de enfermedad" -y no sanitario- que actualmente existe.
MEDICINA SIGNIFICA NEGOCIO
La autora de La mafia médica acabó sus estudios de Medicina en 1967, una época en la que -como ella misma confiesa- estaba convencida de que la Medicina era extraordinaria y de que antes del final del siglo XX se tendría lo necesario para curar cualquier enfermedad. Sólo que esa primera ilusión fue apagándose hasta extinguirse.
-¿Por qué esa decepción?
-Porque empecé a ver muchas cosas que me hicieron reflexionar. Por ejemplo, que no todas las personas respondían a los maravillosos tratamientos de la medicina oficial. Además en aquella época entré en contacto con varios "terapeutas suaves" -es decir, practicantes de terapias no agresivas- que no tuvieron reparo alguno en abrirme sus consultas y dejarme ver lo que hacían. Y llegué pronto a la conclusión de que las medicinas no agresivas son más eficaces, más baratas y, encima, tienen menores efectos secundarios.
-Y supongo que empezó a preguntarse por qué en la Facultad nadie le había hablado de esas terapias alternativas no agresivas
-Así es. Luego mi mente fue más allá y empecé a cuestionarme cómo era posible que se tratara de charlatanes a personas a las que yo misma había visto curar y por qué se las perseguía como si fueran brujos o delincuentes. Por otra parte, como médico había participado en muchos congresos internacionales -en algunos como ponente- y me di cuenta de que todas las presentaciones y ponencias que aparecen en tales eventos están controladas y requieren obligatoriamente ser primero aceptadas por el "comité científico" organizador del congreso. ¿Y quién designa a ese comité científico? Pues generalmente quien financia el evento: la industria farmacéutica. ¡Si hoy son las multinacionales las que deciden hasta qué se enseña a los futuros médicos en las facultades y qué se publica y expone en los congresos de medicina! El control es absoluto.
-Y eso fue clarificador para usted...
-Y tanto. Darme cuenta del control y de la manipulación a la que están sometidos los médicos -y los futuros médicos, es decir, los estudiantes- me hizo entender claramente que la Medicina es, ante todo, un negocio. La Medicina está hoy controlada por los seguros -públicos o privados, da igual- porque en cuanto alguien tiene un seguro pierde el control sobre el tipo de medicina al que accede. Ya no puede elegir. Es más, los seguros determinan incluso el precio de cada tratamiento y las terapias que se van a practicar. Y es que si miramos detrás de las compañías de seguros o de la seguridad social... encontramos lo mismo.
-El poder económico.
-Exacto, es el dinero quien controla totalmente la Medicina. Y lo único que de verdad interesa a quienes manejan este negocio es ganar dinero. ¿Y cómo ganar más? Pues haciendo que la gente esté enferma... porque las personas sanas no generan ingresos. La estrategia consiste, en suma, en tener enfermos crónicos que tengan que consumir todo tipo de productos paliativos, es decir, para tratar sólo síntomas; medicamentos para aliviar el dolor, bajar la fiebre, disminuir la inflamación.. . pero nunca fármacos que puedan resolver una dolencia. Eso no es rentable, no interesa. La medicina actual está concebida para que la gente permanezca enferma el mayor tiempo posible y compre fármacos; si es posible, toda la vida.
UN SISTEMA DE ENFERMEDAD
-Infiero que ésa es la razón de que en su libro se refiera al sistema sanitario como "sistema de enfermedad".
-Efectivamente. El llamado sistema sanitario es en realidad un sistema de enfermedad. Se practica una medicina de la enfermedad y no de la salud. Una medicina que sólo reconoce la existencia del cuerpo físico y no tiene en cuenta ni el espíritu, ni la mente, ni las emociones. Y que además trata sólo el síntoma y no la causa del problema. Se trata de un sistema que mantiene al paciente en la ignorancia y la dependencia, y al que se estimula para que consuma fármacos de todo tipo.
-Se supone que el sistema sanitario está al servicio de las personas...
-Está al servicio de quien le saca provecho: la industria farmacéutica. De manera oficial -puramente ilusoria- el sistema está al servicio del paciente pero, oficiosamente, en la realidad, el sistema está a las órdenes de la industria que es la que mueve los hilos y mantiene el sistema de enfermedad en su propio beneficio. Se trata, en suma, de una auténtica mafia médica, de un sistema que crea enfermedades y mata por dinero y por poder.
-¿Y qué papel juega el médico en esa mafia?
-El médico es -muchas veces de forma inconsciente, es verdad- la correa de transmisión de la gran industria. Durante los 5 a 10 años que pasa en la Facultad de Medicina el sistema se encarga de inculcarle unos determinados conocimientos y de cerrarle los ojos a otras posibilidades. Posteriormente, en los hospitales y congresos médicos, se les refuerza en la idea de que la función del médico es curar y salvar vidas, de que la enfermedad y la muerte son fracasos que debe evitar a toda costa y de que la enseñanza recibida es la única válida. Además se les enseña que el médico no debe implicarse emocionalmente y que es un "dios" de la salud. De ahí que incluso exista caza de brujas entre los propios profesionales de la medicina. La medicina oficial, la "científica", no puede permitir que existan otras formas de curar que no sean serviles al sistema.
-El sistema, en efecto, pretende hacer creer que la única medicina válida es la llamada "medicina científica", la que usted aprendió y de la que ha renegado. Precisamente en el mismo número en que va a aparecer su entrevista publicamos un artículo al respecto.
-La medicina científica está enormemente limitada porque se basa en la física materialista de Newton: tal efecto obedece a tal causa. Y, por ende, tal síntoma precede a tal enfermedad y requiere tal tratamiento. Se trata de una medicina que además sólo reconoce lo que se ve, se toca o se mide y niega toda conexión entre las emociones, el pensamiento, la conciencia y el estado de salud del físico. Y cuando se la importuna con algún problema de ese tipo le cuelga la etiqueta de "enfermedad psicosomática" al paciente y le envía a casa tras recetarle pastillas para los nervios.
-Es decir, que a su juicio la medicina convencional sólo se ocupa de hacer desaparecer los síntomas.
-Salvo en lo que a cirugía se refiere, los antibióticos y algunas pocas cosas más, como los modernos medios de diagnóstico, sí. Da la impresión de curar pero no cura. Simplemente elimina la manifestación del problema en el cuerpo físico pero éste, tarde o temprano, resurge.
-A su juicio, pues, dan mejor resultado las llamadas medicinas suaves o no agresivas.
-Son una mejor opción porque tratan al paciente de forma holística y le ayudan a sanar... pero tampoco curan. Mire, cualquiera de las llamadas medicinas alternativas constituyen una buena ayuda pero son sólo eso: complementos. Porque el verdadero médico es uno mismo. Y cuando uno es consciente de su soberanía sobre la salud deja de necesitar terapeutas. El enfermo es el único que puede curarse. Nadie puede hacerlo en su lugar. La autosanación es la única medicina que cura. La cuestión es que el sistema trabaja para que olvidemos nuestra condición de seres soberanos y nos convirtamos en seres sumisos y dependientes. En nuestras manos está pues romper esa esclavitud.
-Y, en su opinión, ¿por qué las autoridades políticas, médicas, mediáticas y económicas lo permiten? ¿Por qué los gobiernos no acaban con este sistema de enfermedad, costosísimo por otra parte?
-A ese respecto tengo tres hipótesis. La primera es que quizás no saben que todo esto está pasando... pero es difícil de aceptar porque la información está a su alcance desde hace muchos años y en los últimos veinte años son ya varias las publicaciones que han denunciado la corrupción del sistema y la conspiración existente. La segunda hipótesis es que no pueden acabar con ello... pero también resulta difícil de creer porque los gobiernos tienen el suficiente poder.
-Y la tercera, supongo, es que no quieren acabar con el sistema.
-Pues lo cierto es que, eliminadas las otras dos hipótesis, ésa parece la más plausible. Y si un Gobierno se niega a acabar con un sistema que arruina y mata a sus ciudadanos es porque forma parte de él, porque forma parte de la mafia.
LA MAFIA MÉDICA
-¿Quiénes integran, a su juicio, la "mafia médica"?
-A diferentes escalas y con distintas implicaciones, por supuesto, la industria farmacéutica, las autoridades políticas, los grandes laboratorios, los hospitales, las compañías aseguradoras, las Agencias del Medicamento, los colegios de médicos, los propios médicos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) -el Ministerio de Sanidad de la ONU- y, por supuesto, el gobierno mundial en la sombra del dinero.
-Tenemos entendido que para usted la Organización Mundial de la Salud es "la mafia de las mafias".
-Así es. Esa organización está completamente controlada por el dinero. La OMS es la organización que establece, en nombre de la salud, la "política de enfermedad" en todos los países. Todo el mundo tiene que obedecer ciegamente las directrices de la OMS. No hay escapatoria. De hecho, desde 1977, con la Declaración de Alma ATA, nadie puede escapar de su control.
-¿En qué consiste esa declaración?
-Se trata de una declaración que da a la OMS los medios para establecer los criterios y normas internacionales de práctica médica. Se desposeyó así a los países de su soberanía en materia de salud para transferirla a un gobierno mundial no elegido cuyo "ministerio de salud" es la OMS. Desde entonces "derecho a la salud" significa "derecho a la medicación". Así es como se han impuesto las vacunas y los medicamentos a toda la población del globo.
-Una labor que no se cuestiona.
-Claro, porque, ¿quién va a osar dudar de las buenas intenciones de la Organización Mundial de la Salud? Sin embargo, hay que preguntarse quién controla a su vez esa organización a través de la ONU: el poder económico.
-¿Cree que ni siquiera las organizaciones humanitarias escapan a ese control?
-Por supuesto que no. Las organizaciones humanitarias también dependen de la ONU, es decir, del dinero de las subvenciones. Y, por tanto, sus actividades están igualmente controladas. Organizaciones como Médicos sin fronteras creen que sirven altruistamente a la gente pero en realidad sirven al dinero.
-Una mafia sumamente poderosa...
-Omnipotente, diría yo. Ha eliminado toda competencia. Hoy día a los investigadores se les "orienta". Los disidentes son encarcelados, maniatados y reducidos al silencio. A los terapeutas "alternativos" se les tilda de locos, se les retira la licencia o se les encarcela también. Los productos alternativos rentables han caído igualmente en manos de las multinacionales gracias a las normativas de la OMS y a las patentes de la Organización Mundial del Comercio. Las autoridades y sus medios de comunicación social se ocupan de alimentar entre la población el miedo a la enfermedad, a la vejez y a la muerte. De hecho, la obsesión por vivir más o, simplemente, por sobrevivir ha hecho prosperar incluso el tráfico internacional de órganos, sangre y embriones humanos. Y en muchas clínicas de fertilización en realidad se "fabrican" multitud de embriones que luego se almacenan para ser utilizados en cosmética, en tratamientos rejuvenecedores, etc. Eso sin contar con que se irradian los alimentos, se modifican los genes, el agua está contaminada, el aire envenenado.. .
Es más, los niños reciben absurdamente hasta 35 vacunas antes de ir a la escuela. Y así, cada miembro de la familia tiene ya su pastillita: el padre, la Viagra; la madre, el Prozac; el niño, el Ritalin.
Y todo esto, ¿para qué? Porque el resultado es conocido: los costes sanitarios suben y suben pero la gente sigue enfermando y muriendo igual.
LAS AUTORIDADES MIENTEN
-Lo que usted explica del sistema sanitario imperante es una realidad que cada vez más gente empieza a conocer pero nos han sorprendido algunas de sus afirmaciones respecto a lo que define como "las tres grandes mentiras de las autoridades políticas y sanitarias". ..
-Pues lo reitero: las autoridades mienten cuando dicen que las vacunas nos protegen, mienten cuando dicen que el sida es contagioso y mienten cuando dicen que el cáncer es un misterio.
-Bien, hablemos de ello aunque ya le adelanto que en la revista no compartimos algunos de sus puntos de vista. Si le parece, podemos empezar hablando de las vacunas. A nuestro juicio, afirmar que ninguna vacuna es útil no se sostiene. Otra cosa, que sí compartimos, es que algunas son ineficaces y otras inútiles; a veces, hasta peligrosas.
-Pues yo mantengo todas mis afirmaciones. La única inmunidad auténtica es la natural y ésa la desarrolla el 90% de la población antes de los 15 años. Es más, las vacunas artificiales cortocircuitan por completo el desarrollo de las primeras defensas del organismo.
Y que las vacunas tienen riesgos es algo muy evidente; a pesar de lo cual se oculta. Por ejemplo, una vacuna puede provocar la misma enfermedad para la que se pone. ¿Por qué no se advierte? También se oculta que la persona vacunada puede transmitir la enfermedad aunque no esté enferma. Asimismo, no se dice que la vacuna puede sensibilizar a la persona frente a la enfermedad. Aunque lo más grave es que se oculte la inutilidad constatada de ciertas vacunas.
-¿A cuáles se refiere?
-Pues a las de enfermedades como la tuberculosis y el tétanos (vacunas que no confieren ninguna inmunidad), la rubéola (de la que el 90% de las mujeres están protegidas de modo natural), la difteria (que durante las mayores epidemias sólo alcanzaba al 7% de los niños a pesar de lo cual hoy se vacuna a todos), la gripe y la hepatitis B (cuyos virus se hacen rápidamente resistentes a los anticuerpos de las vacunas).
-¿Y hasta qué punto pueden ser también peligrosas?
-Las innumerables complicaciones que causan las vacunas -desde trastornos menores hasta la muerte- están suficientemente documentadas; por ejemplo, la muerte súbita del lactante. Por eso hay ya numerosas protestas de especialistas en la materia y son miles las demandas judiciales que se han interpuesto contra los fabricantes. Por otra parte, cuando se examinan las consecuencias de los programas de vacunaciones masivas se extraen conclusiones esclarecedoras.
-Le agradecería que mencionara algunas.
-Mire, en primer lugar las vacunas son caras y le suponen a los estados un gasto de miles de millones de dólares al año. Por tanto, el único beneficio evidente y seguro de las vacunas... es el que obtiene la industria. Además, la vacunación estimula el sistema inmune pero, repetida la vacunación, el sistema se agota. Por tanto, la vacuna repetida puede hacer, por ejemplo, estallar el "sida silencioso" y garantizar un "mercado de la enfermedad" perpetuamente floreciente.
Más datos: la vacunación incita a la dependencia médica y refuerza la creencia de que nuestro sistema inmune es ineficaz. Aunque lo más horrible es que la vacunación facilita los genocidios selectivos pues permite liquidar a personas de cierta raza, de cierto grupo, de cierta región... Sirve como experimentació n para probar nuevos productos sobre un amplio muestrario de la población y es un arma biológica potentísima al servicio de la guerra biológica porque permite intervenir en el patrimonio genético hereditario de quien se quiera.
-Bueno, es evidente que hay muchas cosas de las que se puede hacer un buen o mal uso pero eso depende de la voluntad e intención de quien las utiliza. Bien, hablemos si le parece de la segunda "gran mentira" de las autoridades: usted afirma que el sida no es contagioso. Y perdone, pero así como el resto de sus afirmaciones en este ámbito nos han parecido razonadas y razonables no hemos visto que argumente esa afirmación.
-Yo afirmo que la teoría de que el único causante del Sida es el VIH o Virus de la Inmunodeficiencia Adquirida es falsa. Ésa es la gran mentira. La verdad es que tener el VIH no implica necesariamente desarrollar sida. Porque el sida no es sino una etiqueta que se "coloca" a un estado de salud al que dan lugar numerosas patologías cuando el sistema inmune está bajo. Y niego que tener Sida equivalga a muerte segura. Pero, claro, esa verdad no interesa. Las autoridades nos imponen a la fuerza la idea de que el sida es una enfermedad causada por un solo virus a pesar de que el propio Luc Montagnier, del Instituto Pasteur, co-descubridor oficial del VIH en 1983, reconoció ya en 1990 que el VIH no es suficiente por sí solo para causar el sida. Otra evidencia es el hecho de que hay numerosos casos de Sida sin virus VIH y numerosos casos de virus VIH sin Sida (seropositivos) . Por otro lado, aún no se ha conseguido demostrar que el virus VIH cause el Sida, lo cual es una regla científica elemental para establecer una relación causa-efecto entre dos factores. Lo que sí se sabe, sin embargo, es que el VIH es un retrovirus inofensivo que sólo se activa cuando el sistema inmune está debilitado.
-Por cierto, usted afirma en su libro que el VIH fue creado artificialmente en un laboratorio. ..
-Sí. Investigaciones de eminentes médicos indican que el VIH fue creado mientras se hacían ensayos de vacunación contra la hepatitis B en grupos de homosexuales. Y todo indica que el continente africano fue contaminado del mismo modo durante campañas de vacunación contra la viruela. Claro que otros investigadores van más lejos aún y afirman que el virus del Sida fue cultivado como arma biológica y después deliberadamente propagado mediante la vacunación de grupos de población que se querían exterminar.
-También observamos que ataca duramente la utilización del AZT para tratar el Sida...
-Ya en el congreso sobre Sida celebrado en Copenhague en mayo de 1992 los "Supervivientes del Sida" afirmaron que la solución entonces propuesta por la medicina científica para combatir el VIH, el AZT, era absolutamente ineficaz. Hoy eso está fuera de toda duda. Pues bien, yo afirmo que se puede sobrevivir al sida... pero no al AZT. Este medicamento es más mortal que el sida. El simple sentido común permite entender que no es con fármacos inmunodepresores como se refuerza el sistema inmunitario. Mire, el sida se ha convertido en otro gran negocio. Por tanto, se promociona ampliamente combatirlo porque ello da mucho dinero a la industria farmacéutica.
Es así de simple.
-Hablemos de la "tercera gran mentira" de las autoridades: la de que el cáncer es un misterio.
-El llamado cáncer, es decir, la masiva proliferación anómala de células, es algo tan habitual que todos lo padecemos varias veces a lo largo de nuestra vida. Sólo que cuando eso sucede el sistema inmunitario actúa y destruye las células cancerígenas. El problema surge cuando nuestro sistema inmunitario está débil y no puede eliminarlas. Entonces el conjunto de células cancerosas acaba creciendo y formando un tumor.
-Y es en ese momento cuando se entra en el engranaje del "sistema de enfermedad". ..
-Así es. Porque cuando se descubre un tumor se le ofrece de inmediato al paciente, con el pretexto de ayudarle, que elija entre estas tres posibilidades o "formas de tortura": amputarle (cirugía), quemarle (radioterapia) o envenenarle (quimioterapia) . Ocultándosele que hay remedios alternativos eficaces, inocuos y baratos.
Y después de cuatro décadas de "lucha intensiva" contra el cáncer, ¿cuál es la situación en los propios países industrializados? Que la tasa de mortalidad por cáncer ha aumentado. Ese simple hecho pone en evidencia el fracaso de su prevención y de su tratamiento. Se han despilfarrado miles de millones de euros y tanto el número de enfermos como de muertos sigue creciendo.
Hoy sabemos a quién beneficia esta situación. Como sabemos quién la ha creado y quién la sostiene. En el caso de la guerra todos sabemos que ésta beneficia sobre todo a los fabricantes y traficantes de armas. Bueno, pues en medicina quienes se benefician son los fabricantes y traficantes del "armamento contra el cáncer"; es decir, quienes están detrás de la quimioterapia, la radioterapia, la cirugía y toda la industria hospitalaria.
LA MAFIA, UNA NECESIDAD EVOLUTIVA
-Sin embargo, a pesar de todo, usted mantiene que la mafia médica es una necesidad evolutiva de la humanidad. ¿Qué quiere decir con esa afirmación?
-Verá, piense en un pez cómodamente instalado en su pecera. Mientras tiene agua y comida todo está bien pero si le empieza a faltar el alimento y el nivel del agua desciende peligrosamente el pez decidirá saltar fuera de la pecera buscando una forma de salvarse. Bueno, pues yo entiendo que la mafia médica nos puede empujar a dar ese salto individualmente. Eso sí, habrá mucha gente que preferirá morir a saltar.
-Pero para dar ese salto es preciso un nivel de conciencia determinado.
-Sí. Y yo creo que se está elevando mucho y muy rápidamente. La información que antes se ocultaba ahora es pública: que la medicina mata personas, que los medicamentos nos envenenan, etc. Además, el médico alemán Ryke Geerd Hamer ha demostrado que todas las enfermedades son psicosomáticas y las medicinas no agresivas ganan popularidad. La mafia médica se desplomará como un castillo de naipes cuando un 5% de la población pierda su confianza en ella. Basta que ese porcentaje de la población mundial sea consciente de su propia divinidad. Entonces decidirá escapar de la esclavitud a la que le tiene sometida la mafia y el sistema actual se derrumbará. Tan sencillo como eso.
-¿Y en qué punto cree que estamos?
-Pues no sabría cuantificarlo pero pienso que probablemente en menos de 5 años todo el mundo se dará cuenta ya de que cuando va al médico va a un especialista de la enfermedad y no a un especialista de la salud. Dejar a un lado la llamada "medicina científica" y la seguridad que propone para ir a un terapeuta es ya un paso importante. También lo es perder el respeto y la obediencia ciega al médico. El gran paso es decir no a la autoridad exterior y decir sí a nuestra autoridad interior.
-¿Y qué es lo que nos impide romper con la autoridad exterior?
-El miedo. Tenemos miedo a no acudir al médico. Pero es el miedo, por sí mismo, quien nos puede enfermar y matar. Nos morimos de miedo. Se nos olvida que la naturaleza humana es divina, es decir, concebida para comportarnos como dioses. ¿Y desde cuándo los dioses tienen miedo? Cada vez que nos comportamos de manera diferente a la de un dios nos ponemos enfermos. Esa es la realidad.
-¿Y qué cree que pueden hacer los medios de comunicación para contribuir a la elevación de la conciencia en esta materia?
-Informar sin intentar convencer. Decir lo que sabéis y dejar a la gente hacer lo que quiera con la información. Porque intentar convencerles sería imponer otra verdad y de nuevo estaríamos en otra guerra. Se necesita sólo dar referencias. Basta decir las cosas. Luego, la gente las escuchará si resuenan en ellos. Y si su miedo es mayor que su amor por sí mismos dirán: "Eso es imposible". En cambio, si tienen abierto el corazón escucharán y se cuestionarán sus convicciones. Es entonces, en ese momento, cuando quieran más, cuando se les puede dar más información.
Laura Jimeno Muñoz
ACTORES DE LA MAFÍA MÉDICA
Para Ghislaine Lanctôt, los actores de La mafia médica son los siguientes:
-El paciente. Es el explotado por excelencia. Cuanto más enfermo esté mayores beneficios para la industria farmacéutica. En consecuencia, hay que mantenerlo enfermo y medicado.
-El médico. Es el vendedor inconsciente de los productos de la industria así como su instrumento de promoción. Las autoridades le forman de tal manera que estará al servicio de sus fines al pie de la letra, sin cuestionar jamás la sacrosanta verdad que se le inculca como doctrina. Según los casos, también se le puede sobornar con privilegios económicos, jerárquicos o ambos. En cuanto al terapeuta, simplemente es declarado ilegal y se le elimina, o bien se le integra y se le controla.
-Los hospitales, clínicas, laboratorios y farmacias. Son los distribuidores del fabricante, sus cómplices. Para eso se les paga bien. La recompensa por su buena disposición suele ser de orden crematístico.
-La industria. Es el explotador. El Padrino del sistema sanitario, el Gran Dictador y beneficiario de la enfermedad. Su inmenso poder oculto hace que se le sometan todos los niveles de "autoridades" , ya sean del gobierno, médicas o mediáticas. Después de todo, es la industria la que concede el acceso al poder y la notoriedad. Lo que se pide, en contrapartida, es que nadie muerda la mano que le da de comer. Su lema es "Cuantos más pacientes enfermos, con mayor frecuencia y durante más tiempo, más rentabilidad" . Todo vale para conseguirlo.
-Las autoridades. Son el usurpador. Han creado las instituciones y las leyes para apropiarse y desposeer al paciente de sus legítimos derechos sobre su salud. Para no despertar sospechas las autoridades se ocultan tras un biombo: el Gobierno. Las instituciones y los seguros se sitúan bajo su control directo o indirecto. Lo elegimos y financiamos nosotros pero nos traiciona vendiéndonos a la industria. En realidad, el gobierno y sus organismos ("las autoridades" ) son generalmente asalariados de la industria.
-La mafia de las mafias. El poder establecido no es sólo nacional. Por encima del sistema sanitario de cada país hay un sistema sanitario mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS), que dicta la política sanitaria global a seguir por todos los gobiernos del planeta.
Por Laura Jimeno Muñoz de la revista Dyscovery Salud
Quien hace tal afirmación es Ghislaine Lanctôt, la polémica autora del best seller mundial "La mafia médica". En él, esta doctora a la que se ha desposeído de su título de Medicina denuncia el actual sistema sanitario y la corrupción que hay tras el mismo, permitida y amparada por médicos y gobiernos en beneficio de las grandes empresas farmacéuticas y en detrimento de los ciudadanos. De ahí que propugne la vuelta a la soberanía individual sobre la salud como forma de acabar con esa mafia.
Ghislaine Lanctôt ha ejercido la Medicina durante 27 años. Ahora no ejerce... aunque quisiera. ¿El motivo? Hace ocho años la retiraron la licencia de médico. ¿Por qué? Por publicar La mafia médica (Ed. Vesica Piscis). ¿Y qué contiene ese libro -se preguntará el lector- para que haya provocado tal sanción? Pues -como fácilmente se entiende a juzgar por el título- una descripción exhaustiva del "sistema de enfermedad" -y no sanitario- que actualmente existe.
MEDICINA SIGNIFICA NEGOCIO
La autora de La mafia médica acabó sus estudios de Medicina en 1967, una época en la que -como ella misma confiesa- estaba convencida de que la Medicina era extraordinaria y de que antes del final del siglo XX se tendría lo necesario para curar cualquier enfermedad. Sólo que esa primera ilusión fue apagándose hasta extinguirse.
-¿Por qué esa decepción?
-Porque empecé a ver muchas cosas que me hicieron reflexionar. Por ejemplo, que no todas las personas respondían a los maravillosos tratamientos de la medicina oficial. Además en aquella época entré en contacto con varios "terapeutas suaves" -es decir, practicantes de terapias no agresivas- que no tuvieron reparo alguno en abrirme sus consultas y dejarme ver lo que hacían. Y llegué pronto a la conclusión de que las medicinas no agresivas son más eficaces, más baratas y, encima, tienen menores efectos secundarios.
-Y supongo que empezó a preguntarse por qué en la Facultad nadie le había hablado de esas terapias alternativas no agresivas
-Así es. Luego mi mente fue más allá y empecé a cuestionarme cómo era posible que se tratara de charlatanes a personas a las que yo misma había visto curar y por qué se las perseguía como si fueran brujos o delincuentes. Por otra parte, como médico había participado en muchos congresos internacionales -en algunos como ponente- y me di cuenta de que todas las presentaciones y ponencias que aparecen en tales eventos están controladas y requieren obligatoriamente ser primero aceptadas por el "comité científico" organizador del congreso. ¿Y quién designa a ese comité científico? Pues generalmente quien financia el evento: la industria farmacéutica. ¡Si hoy son las multinacionales las que deciden hasta qué se enseña a los futuros médicos en las facultades y qué se publica y expone en los congresos de medicina! El control es absoluto.
-Y eso fue clarificador para usted...
-Y tanto. Darme cuenta del control y de la manipulación a la que están sometidos los médicos -y los futuros médicos, es decir, los estudiantes- me hizo entender claramente que la Medicina es, ante todo, un negocio. La Medicina está hoy controlada por los seguros -públicos o privados, da igual- porque en cuanto alguien tiene un seguro pierde el control sobre el tipo de medicina al que accede. Ya no puede elegir. Es más, los seguros determinan incluso el precio de cada tratamiento y las terapias que se van a practicar. Y es que si miramos detrás de las compañías de seguros o de la seguridad social... encontramos lo mismo.
-El poder económico.
-Exacto, es el dinero quien controla totalmente la Medicina. Y lo único que de verdad interesa a quienes manejan este negocio es ganar dinero. ¿Y cómo ganar más? Pues haciendo que la gente esté enferma... porque las personas sanas no generan ingresos. La estrategia consiste, en suma, en tener enfermos crónicos que tengan que consumir todo tipo de productos paliativos, es decir, para tratar sólo síntomas; medicamentos para aliviar el dolor, bajar la fiebre, disminuir la inflamación.. . pero nunca fármacos que puedan resolver una dolencia. Eso no es rentable, no interesa. La medicina actual está concebida para que la gente permanezca enferma el mayor tiempo posible y compre fármacos; si es posible, toda la vida.
UN SISTEMA DE ENFERMEDAD
-Infiero que ésa es la razón de que en su libro se refiera al sistema sanitario como "sistema de enfermedad".
-Efectivamente. El llamado sistema sanitario es en realidad un sistema de enfermedad. Se practica una medicina de la enfermedad y no de la salud. Una medicina que sólo reconoce la existencia del cuerpo físico y no tiene en cuenta ni el espíritu, ni la mente, ni las emociones. Y que además trata sólo el síntoma y no la causa del problema. Se trata de un sistema que mantiene al paciente en la ignorancia y la dependencia, y al que se estimula para que consuma fármacos de todo tipo.
-Se supone que el sistema sanitario está al servicio de las personas...
-Está al servicio de quien le saca provecho: la industria farmacéutica. De manera oficial -puramente ilusoria- el sistema está al servicio del paciente pero, oficiosamente, en la realidad, el sistema está a las órdenes de la industria que es la que mueve los hilos y mantiene el sistema de enfermedad en su propio beneficio. Se trata, en suma, de una auténtica mafia médica, de un sistema que crea enfermedades y mata por dinero y por poder.
-¿Y qué papel juega el médico en esa mafia?
-El médico es -muchas veces de forma inconsciente, es verdad- la correa de transmisión de la gran industria. Durante los 5 a 10 años que pasa en la Facultad de Medicina el sistema se encarga de inculcarle unos determinados conocimientos y de cerrarle los ojos a otras posibilidades. Posteriormente, en los hospitales y congresos médicos, se les refuerza en la idea de que la función del médico es curar y salvar vidas, de que la enfermedad y la muerte son fracasos que debe evitar a toda costa y de que la enseñanza recibida es la única válida. Además se les enseña que el médico no debe implicarse emocionalmente y que es un "dios" de la salud. De ahí que incluso exista caza de brujas entre los propios profesionales de la medicina. La medicina oficial, la "científica", no puede permitir que existan otras formas de curar que no sean serviles al sistema.
-El sistema, en efecto, pretende hacer creer que la única medicina válida es la llamada "medicina científica", la que usted aprendió y de la que ha renegado. Precisamente en el mismo número en que va a aparecer su entrevista publicamos un artículo al respecto.
-La medicina científica está enormemente limitada porque se basa en la física materialista de Newton: tal efecto obedece a tal causa. Y, por ende, tal síntoma precede a tal enfermedad y requiere tal tratamiento. Se trata de una medicina que además sólo reconoce lo que se ve, se toca o se mide y niega toda conexión entre las emociones, el pensamiento, la conciencia y el estado de salud del físico. Y cuando se la importuna con algún problema de ese tipo le cuelga la etiqueta de "enfermedad psicosomática" al paciente y le envía a casa tras recetarle pastillas para los nervios.
-Es decir, que a su juicio la medicina convencional sólo se ocupa de hacer desaparecer los síntomas.
-Salvo en lo que a cirugía se refiere, los antibióticos y algunas pocas cosas más, como los modernos medios de diagnóstico, sí. Da la impresión de curar pero no cura. Simplemente elimina la manifestación del problema en el cuerpo físico pero éste, tarde o temprano, resurge.
-A su juicio, pues, dan mejor resultado las llamadas medicinas suaves o no agresivas.
-Son una mejor opción porque tratan al paciente de forma holística y le ayudan a sanar... pero tampoco curan. Mire, cualquiera de las llamadas medicinas alternativas constituyen una buena ayuda pero son sólo eso: complementos. Porque el verdadero médico es uno mismo. Y cuando uno es consciente de su soberanía sobre la salud deja de necesitar terapeutas. El enfermo es el único que puede curarse. Nadie puede hacerlo en su lugar. La autosanación es la única medicina que cura. La cuestión es que el sistema trabaja para que olvidemos nuestra condición de seres soberanos y nos convirtamos en seres sumisos y dependientes. En nuestras manos está pues romper esa esclavitud.
-Y, en su opinión, ¿por qué las autoridades políticas, médicas, mediáticas y económicas lo permiten? ¿Por qué los gobiernos no acaban con este sistema de enfermedad, costosísimo por otra parte?
-A ese respecto tengo tres hipótesis. La primera es que quizás no saben que todo esto está pasando... pero es difícil de aceptar porque la información está a su alcance desde hace muchos años y en los últimos veinte años son ya varias las publicaciones que han denunciado la corrupción del sistema y la conspiración existente. La segunda hipótesis es que no pueden acabar con ello... pero también resulta difícil de creer porque los gobiernos tienen el suficiente poder.
-Y la tercera, supongo, es que no quieren acabar con el sistema.
-Pues lo cierto es que, eliminadas las otras dos hipótesis, ésa parece la más plausible. Y si un Gobierno se niega a acabar con un sistema que arruina y mata a sus ciudadanos es porque forma parte de él, porque forma parte de la mafia.
LA MAFIA MÉDICA
-¿Quiénes integran, a su juicio, la "mafia médica"?
-A diferentes escalas y con distintas implicaciones, por supuesto, la industria farmacéutica, las autoridades políticas, los grandes laboratorios, los hospitales, las compañías aseguradoras, las Agencias del Medicamento, los colegios de médicos, los propios médicos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) -el Ministerio de Sanidad de la ONU- y, por supuesto, el gobierno mundial en la sombra del dinero.
-Tenemos entendido que para usted la Organización Mundial de la Salud es "la mafia de las mafias".
-Así es. Esa organización está completamente controlada por el dinero. La OMS es la organización que establece, en nombre de la salud, la "política de enfermedad" en todos los países. Todo el mundo tiene que obedecer ciegamente las directrices de la OMS. No hay escapatoria. De hecho, desde 1977, con la Declaración de Alma ATA, nadie puede escapar de su control.
-¿En qué consiste esa declaración?
-Se trata de una declaración que da a la OMS los medios para establecer los criterios y normas internacionales de práctica médica. Se desposeyó así a los países de su soberanía en materia de salud para transferirla a un gobierno mundial no elegido cuyo "ministerio de salud" es la OMS. Desde entonces "derecho a la salud" significa "derecho a la medicación". Así es como se han impuesto las vacunas y los medicamentos a toda la población del globo.
-Una labor que no se cuestiona.
-Claro, porque, ¿quién va a osar dudar de las buenas intenciones de la Organización Mundial de la Salud? Sin embargo, hay que preguntarse quién controla a su vez esa organización a través de la ONU: el poder económico.
-¿Cree que ni siquiera las organizaciones humanitarias escapan a ese control?
-Por supuesto que no. Las organizaciones humanitarias también dependen de la ONU, es decir, del dinero de las subvenciones. Y, por tanto, sus actividades están igualmente controladas. Organizaciones como Médicos sin fronteras creen que sirven altruistamente a la gente pero en realidad sirven al dinero.
-Una mafia sumamente poderosa...
-Omnipotente, diría yo. Ha eliminado toda competencia. Hoy día a los investigadores se les "orienta". Los disidentes son encarcelados, maniatados y reducidos al silencio. A los terapeutas "alternativos" se les tilda de locos, se les retira la licencia o se les encarcela también. Los productos alternativos rentables han caído igualmente en manos de las multinacionales gracias a las normativas de la OMS y a las patentes de la Organización Mundial del Comercio. Las autoridades y sus medios de comunicación social se ocupan de alimentar entre la población el miedo a la enfermedad, a la vejez y a la muerte. De hecho, la obsesión por vivir más o, simplemente, por sobrevivir ha hecho prosperar incluso el tráfico internacional de órganos, sangre y embriones humanos. Y en muchas clínicas de fertilización en realidad se "fabrican" multitud de embriones que luego se almacenan para ser utilizados en cosmética, en tratamientos rejuvenecedores, etc. Eso sin contar con que se irradian los alimentos, se modifican los genes, el agua está contaminada, el aire envenenado.. .
Es más, los niños reciben absurdamente hasta 35 vacunas antes de ir a la escuela. Y así, cada miembro de la familia tiene ya su pastillita: el padre, la Viagra; la madre, el Prozac; el niño, el Ritalin.
Y todo esto, ¿para qué? Porque el resultado es conocido: los costes sanitarios suben y suben pero la gente sigue enfermando y muriendo igual.
LAS AUTORIDADES MIENTEN
-Lo que usted explica del sistema sanitario imperante es una realidad que cada vez más gente empieza a conocer pero nos han sorprendido algunas de sus afirmaciones respecto a lo que define como "las tres grandes mentiras de las autoridades políticas y sanitarias". ..
-Pues lo reitero: las autoridades mienten cuando dicen que las vacunas nos protegen, mienten cuando dicen que el sida es contagioso y mienten cuando dicen que el cáncer es un misterio.
-Bien, hablemos de ello aunque ya le adelanto que en la revista no compartimos algunos de sus puntos de vista. Si le parece, podemos empezar hablando de las vacunas. A nuestro juicio, afirmar que ninguna vacuna es útil no se sostiene. Otra cosa, que sí compartimos, es que algunas son ineficaces y otras inútiles; a veces, hasta peligrosas.
-Pues yo mantengo todas mis afirmaciones. La única inmunidad auténtica es la natural y ésa la desarrolla el 90% de la población antes de los 15 años. Es más, las vacunas artificiales cortocircuitan por completo el desarrollo de las primeras defensas del organismo.
Y que las vacunas tienen riesgos es algo muy evidente; a pesar de lo cual se oculta. Por ejemplo, una vacuna puede provocar la misma enfermedad para la que se pone. ¿Por qué no se advierte? También se oculta que la persona vacunada puede transmitir la enfermedad aunque no esté enferma. Asimismo, no se dice que la vacuna puede sensibilizar a la persona frente a la enfermedad. Aunque lo más grave es que se oculte la inutilidad constatada de ciertas vacunas.
-¿A cuáles se refiere?
-Pues a las de enfermedades como la tuberculosis y el tétanos (vacunas que no confieren ninguna inmunidad), la rubéola (de la que el 90% de las mujeres están protegidas de modo natural), la difteria (que durante las mayores epidemias sólo alcanzaba al 7% de los niños a pesar de lo cual hoy se vacuna a todos), la gripe y la hepatitis B (cuyos virus se hacen rápidamente resistentes a los anticuerpos de las vacunas).
-¿Y hasta qué punto pueden ser también peligrosas?
-Las innumerables complicaciones que causan las vacunas -desde trastornos menores hasta la muerte- están suficientemente documentadas; por ejemplo, la muerte súbita del lactante. Por eso hay ya numerosas protestas de especialistas en la materia y son miles las demandas judiciales que se han interpuesto contra los fabricantes. Por otra parte, cuando se examinan las consecuencias de los programas de vacunaciones masivas se extraen conclusiones esclarecedoras.
-Le agradecería que mencionara algunas.
-Mire, en primer lugar las vacunas son caras y le suponen a los estados un gasto de miles de millones de dólares al año. Por tanto, el único beneficio evidente y seguro de las vacunas... es el que obtiene la industria. Además, la vacunación estimula el sistema inmune pero, repetida la vacunación, el sistema se agota. Por tanto, la vacuna repetida puede hacer, por ejemplo, estallar el "sida silencioso" y garantizar un "mercado de la enfermedad" perpetuamente floreciente.
Más datos: la vacunación incita a la dependencia médica y refuerza la creencia de que nuestro sistema inmune es ineficaz. Aunque lo más horrible es que la vacunación facilita los genocidios selectivos pues permite liquidar a personas de cierta raza, de cierto grupo, de cierta región... Sirve como experimentació n para probar nuevos productos sobre un amplio muestrario de la población y es un arma biológica potentísima al servicio de la guerra biológica porque permite intervenir en el patrimonio genético hereditario de quien se quiera.
-Bueno, es evidente que hay muchas cosas de las que se puede hacer un buen o mal uso pero eso depende de la voluntad e intención de quien las utiliza. Bien, hablemos si le parece de la segunda "gran mentira" de las autoridades: usted afirma que el sida no es contagioso. Y perdone, pero así como el resto de sus afirmaciones en este ámbito nos han parecido razonadas y razonables no hemos visto que argumente esa afirmación.
-Yo afirmo que la teoría de que el único causante del Sida es el VIH o Virus de la Inmunodeficiencia Adquirida es falsa. Ésa es la gran mentira. La verdad es que tener el VIH no implica necesariamente desarrollar sida. Porque el sida no es sino una etiqueta que se "coloca" a un estado de salud al que dan lugar numerosas patologías cuando el sistema inmune está bajo. Y niego que tener Sida equivalga a muerte segura. Pero, claro, esa verdad no interesa. Las autoridades nos imponen a la fuerza la idea de que el sida es una enfermedad causada por un solo virus a pesar de que el propio Luc Montagnier, del Instituto Pasteur, co-descubridor oficial del VIH en 1983, reconoció ya en 1990 que el VIH no es suficiente por sí solo para causar el sida. Otra evidencia es el hecho de que hay numerosos casos de Sida sin virus VIH y numerosos casos de virus VIH sin Sida (seropositivos) . Por otro lado, aún no se ha conseguido demostrar que el virus VIH cause el Sida, lo cual es una regla científica elemental para establecer una relación causa-efecto entre dos factores. Lo que sí se sabe, sin embargo, es que el VIH es un retrovirus inofensivo que sólo se activa cuando el sistema inmune está debilitado.
-Por cierto, usted afirma en su libro que el VIH fue creado artificialmente en un laboratorio. ..
-Sí. Investigaciones de eminentes médicos indican que el VIH fue creado mientras se hacían ensayos de vacunación contra la hepatitis B en grupos de homosexuales. Y todo indica que el continente africano fue contaminado del mismo modo durante campañas de vacunación contra la viruela. Claro que otros investigadores van más lejos aún y afirman que el virus del Sida fue cultivado como arma biológica y después deliberadamente propagado mediante la vacunación de grupos de población que se querían exterminar.
-También observamos que ataca duramente la utilización del AZT para tratar el Sida...
-Ya en el congreso sobre Sida celebrado en Copenhague en mayo de 1992 los "Supervivientes del Sida" afirmaron que la solución entonces propuesta por la medicina científica para combatir el VIH, el AZT, era absolutamente ineficaz. Hoy eso está fuera de toda duda. Pues bien, yo afirmo que se puede sobrevivir al sida... pero no al AZT. Este medicamento es más mortal que el sida. El simple sentido común permite entender que no es con fármacos inmunodepresores como se refuerza el sistema inmunitario. Mire, el sida se ha convertido en otro gran negocio. Por tanto, se promociona ampliamente combatirlo porque ello da mucho dinero a la industria farmacéutica.
Es así de simple.
-Hablemos de la "tercera gran mentira" de las autoridades: la de que el cáncer es un misterio.
-El llamado cáncer, es decir, la masiva proliferación anómala de células, es algo tan habitual que todos lo padecemos varias veces a lo largo de nuestra vida. Sólo que cuando eso sucede el sistema inmunitario actúa y destruye las células cancerígenas. El problema surge cuando nuestro sistema inmunitario está débil y no puede eliminarlas. Entonces el conjunto de células cancerosas acaba creciendo y formando un tumor.
-Y es en ese momento cuando se entra en el engranaje del "sistema de enfermedad". ..
-Así es. Porque cuando se descubre un tumor se le ofrece de inmediato al paciente, con el pretexto de ayudarle, que elija entre estas tres posibilidades o "formas de tortura": amputarle (cirugía), quemarle (radioterapia) o envenenarle (quimioterapia) . Ocultándosele que hay remedios alternativos eficaces, inocuos y baratos.
Y después de cuatro décadas de "lucha intensiva" contra el cáncer, ¿cuál es la situación en los propios países industrializados? Que la tasa de mortalidad por cáncer ha aumentado. Ese simple hecho pone en evidencia el fracaso de su prevención y de su tratamiento. Se han despilfarrado miles de millones de euros y tanto el número de enfermos como de muertos sigue creciendo.
Hoy sabemos a quién beneficia esta situación. Como sabemos quién la ha creado y quién la sostiene. En el caso de la guerra todos sabemos que ésta beneficia sobre todo a los fabricantes y traficantes de armas. Bueno, pues en medicina quienes se benefician son los fabricantes y traficantes del "armamento contra el cáncer"; es decir, quienes están detrás de la quimioterapia, la radioterapia, la cirugía y toda la industria hospitalaria.
LA MAFIA, UNA NECESIDAD EVOLUTIVA
-Sin embargo, a pesar de todo, usted mantiene que la mafia médica es una necesidad evolutiva de la humanidad. ¿Qué quiere decir con esa afirmación?
-Verá, piense en un pez cómodamente instalado en su pecera. Mientras tiene agua y comida todo está bien pero si le empieza a faltar el alimento y el nivel del agua desciende peligrosamente el pez decidirá saltar fuera de la pecera buscando una forma de salvarse. Bueno, pues yo entiendo que la mafia médica nos puede empujar a dar ese salto individualmente. Eso sí, habrá mucha gente que preferirá morir a saltar.
-Pero para dar ese salto es preciso un nivel de conciencia determinado.
-Sí. Y yo creo que se está elevando mucho y muy rápidamente. La información que antes se ocultaba ahora es pública: que la medicina mata personas, que los medicamentos nos envenenan, etc. Además, el médico alemán Ryke Geerd Hamer ha demostrado que todas las enfermedades son psicosomáticas y las medicinas no agresivas ganan popularidad. La mafia médica se desplomará como un castillo de naipes cuando un 5% de la población pierda su confianza en ella. Basta que ese porcentaje de la población mundial sea consciente de su propia divinidad. Entonces decidirá escapar de la esclavitud a la que le tiene sometida la mafia y el sistema actual se derrumbará. Tan sencillo como eso.
-¿Y en qué punto cree que estamos?
-Pues no sabría cuantificarlo pero pienso que probablemente en menos de 5 años todo el mundo se dará cuenta ya de que cuando va al médico va a un especialista de la enfermedad y no a un especialista de la salud. Dejar a un lado la llamada "medicina científica" y la seguridad que propone para ir a un terapeuta es ya un paso importante. También lo es perder el respeto y la obediencia ciega al médico. El gran paso es decir no a la autoridad exterior y decir sí a nuestra autoridad interior.
-¿Y qué es lo que nos impide romper con la autoridad exterior?
-El miedo. Tenemos miedo a no acudir al médico. Pero es el miedo, por sí mismo, quien nos puede enfermar y matar. Nos morimos de miedo. Se nos olvida que la naturaleza humana es divina, es decir, concebida para comportarnos como dioses. ¿Y desde cuándo los dioses tienen miedo? Cada vez que nos comportamos de manera diferente a la de un dios nos ponemos enfermos. Esa es la realidad.
-¿Y qué cree que pueden hacer los medios de comunicación para contribuir a la elevación de la conciencia en esta materia?
-Informar sin intentar convencer. Decir lo que sabéis y dejar a la gente hacer lo que quiera con la información. Porque intentar convencerles sería imponer otra verdad y de nuevo estaríamos en otra guerra. Se necesita sólo dar referencias. Basta decir las cosas. Luego, la gente las escuchará si resuenan en ellos. Y si su miedo es mayor que su amor por sí mismos dirán: "Eso es imposible". En cambio, si tienen abierto el corazón escucharán y se cuestionarán sus convicciones. Es entonces, en ese momento, cuando quieran más, cuando se les puede dar más información.
Laura Jimeno Muñoz
ACTORES DE LA MAFÍA MÉDICA
Para Ghislaine Lanctôt, los actores de La mafia médica son los siguientes:
-El paciente. Es el explotado por excelencia. Cuanto más enfermo esté mayores beneficios para la industria farmacéutica. En consecuencia, hay que mantenerlo enfermo y medicado.
-El médico. Es el vendedor inconsciente de los productos de la industria así como su instrumento de promoción. Las autoridades le forman de tal manera que estará al servicio de sus fines al pie de la letra, sin cuestionar jamás la sacrosanta verdad que se le inculca como doctrina. Según los casos, también se le puede sobornar con privilegios económicos, jerárquicos o ambos. En cuanto al terapeuta, simplemente es declarado ilegal y se le elimina, o bien se le integra y se le controla.
-Los hospitales, clínicas, laboratorios y farmacias. Son los distribuidores del fabricante, sus cómplices. Para eso se les paga bien. La recompensa por su buena disposición suele ser de orden crematístico.
-La industria. Es el explotador. El Padrino del sistema sanitario, el Gran Dictador y beneficiario de la enfermedad. Su inmenso poder oculto hace que se le sometan todos los niveles de "autoridades" , ya sean del gobierno, médicas o mediáticas. Después de todo, es la industria la que concede el acceso al poder y la notoriedad. Lo que se pide, en contrapartida, es que nadie muerda la mano que le da de comer. Su lema es "Cuantos más pacientes enfermos, con mayor frecuencia y durante más tiempo, más rentabilidad" . Todo vale para conseguirlo.
-Las autoridades. Son el usurpador. Han creado las instituciones y las leyes para apropiarse y desposeer al paciente de sus legítimos derechos sobre su salud. Para no despertar sospechas las autoridades se ocultan tras un biombo: el Gobierno. Las instituciones y los seguros se sitúan bajo su control directo o indirecto. Lo elegimos y financiamos nosotros pero nos traiciona vendiéndonos a la industria. En realidad, el gobierno y sus organismos ("las autoridades" ) son generalmente asalariados de la industria.
-La mafia de las mafias. El poder establecido no es sólo nacional. Por encima del sistema sanitario de cada país hay un sistema sanitario mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS), que dicta la política sanitaria global a seguir por todos los gobiernos del planeta.
domingo, 20 de febrero de 2011
EL FARMACO QUE CURA DEL TODO NO ES RENTABLE
ENTREVISTA A RICHARD ROBERTS: Premio Nobel de Medicina
El Premio Nobel de Medicina de 199 3 Richard Roberts, en una entrevista publicada en el diario La Vanguardia, denuncia que las farmacéuticas se dedican a desarrollar medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad.
- ¿Qué modelo de investigación le parece más eficaz, el estadounidense o el europeo?
- Es obvio que el estadounidense, en el que toma parte activa el capital privado, es mucho más eficiente. Tómese por ejemplo el espectacular avance de la industria informática, donde es el dinero privado el que financia la investigación básica y aplicada, pero respecto a la industria de la salud... Tengo mis reservas.
- Le escucho.
- La investigación en la salud humana no puede depender tan sólo de su rentabilidad económica. Lo que es bueno para los dividendos de las empresas no siempre es bueno para las personas.
- Explíquese.
- La industria farmacéutica quiere servir a los mercados de capital...
- Como cualquier otra industria.
- Es que no es cualquier otra industria: estamos hablando de nuestra salud y nuestras vidas y las de nuestros hijos y millones de seres humanos.
- Pero si son rentables, investigarán mejor.
- Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocuparte por servir a los seres humanos.
- Por ejemplo...
- He comprobado como en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados hubieran descubierto medicinas muy eficaces que hubieran acabado por completo con una enfermedad...
- ¿Y por qué dejan de investigar?
- Porque las farmacéuticas a menudo no están tan interesadas en curarle a usted como en sacarle dinero, así que esa investigación, de repente, es desviada hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento.
- Es una grave acusación.
- Pues es habitual que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para curar sino sólo para cronificar dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo y de una vez para siempre. Y no tiene más que seguir el análisis financiero de la industria farmacológica y comprobará lo que digo.
- Hay dividendos que matan.
- Por eso le decía que la salud no puede ser un mercado más ni puede entenderse tan sólo como un medio para ganar dinero. Y por eso creo que el modelo europeo mixto de capital público y privado es menos fácil que propicie ese tipo de abusos.
- ¿Un ejemplo de esos abusos?
- Se han dejado de investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del todo. Como no se han desarrollado nuevos antibióticos, los microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la tuberculosis, que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y ha matado este año pasado a un millón de personas.
- ¿No me habla usted del Tercer Mundo?
- Ése es otro triste capítulo: apenas se investigan las enfermedades tercermundistas, porque los medicamentos que las combatirían no serían rentables. Pero yo le estoy hablando de nuestro Primer Mundo: la medicina que cura del todo no es rentable y por eso no investigan en ella.
http://www.nodo50.org/ciencia_popular/
El Premio Nobel de Medicina de 199 3 Richard Roberts, en una entrevista publicada en el diario La Vanguardia, denuncia que las farmacéuticas se dedican a desarrollar medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad.El Premio Nobel de medicina Richard J. Roberts pone de manifiesto que muchas de las enfermedades que hoy son crónicas tienen cura, pero para los laboratorios farmacéuticos no es rentable curarlas del todo, los poderes políticos lo saben, pero los laboratorios compran su silencio financiando sus campañas electorales.
- ¿Qué modelo de investigación le parece más eficaz, el estadounidense o el europeo?
- Es obvio que el estadounidense, en el que toma parte activa el capital privado, es mucho más eficiente. Tómese por ejemplo el espectacular avance de la industria informática, donde es el dinero privado el que financia la investigación básica y aplicada, pero respecto a la industria de la salud... Tengo mis reservas.
- Le escucho.
- La investigación en la salud humana no puede depender tan sólo de su rentabilidad económica. Lo que es bueno para los dividendos de las empresas no siempre es bueno para las personas.
- Explíquese.
- La industria farmacéutica quiere servir a los mercados de capital...
- Como cualquier otra industria.
- Es que no es cualquier otra industria: estamos hablando de nuestra salud y nuestras vidas y las de nuestros hijos y millones de seres humanos.
- Pero si son rentables, investigarán mejor.
- Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocuparte por servir a los seres humanos.
- Por ejemplo...
- He comprobado como en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados hubieran descubierto medicinas muy eficaces que hubieran acabado por completo con una enfermedad...
- ¿Y por qué dejan de investigar?
- Porque las farmacéuticas a menudo no están tan interesadas en curarle a usted como en sacarle dinero, así que esa investigación, de repente, es desviada hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento.
- Es una grave acusación.
- Pues es habitual que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para curar sino sólo para cronificar dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo y de una vez para siempre. Y no tiene más que seguir el análisis financiero de la industria farmacológica y comprobará lo que digo.
- Hay dividendos que matan.
- Por eso le decía que la salud no puede ser un mercado más ni puede entenderse tan sólo como un medio para ganar dinero. Y por eso creo que el modelo europeo mixto de capital público y privado es menos fácil que propicie ese tipo de abusos.
- ¿Un ejemplo de esos abusos?
- Se han dejado de investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del todo. Como no se han desarrollado nuevos antibióticos, los microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la tuberculosis, que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y ha matado este año pasado a un millón de personas.
- ¿No me habla usted del Tercer Mundo?
- Ése es otro triste capítulo: apenas se investigan las enfermedades tercermundistas, porque los medicamentos que las combatirían no serían rentables. Pero yo le estoy hablando de nuestro Primer Mundo: la medicina que cura del todo no es rentable y por eso no investigan en ella.
- ¿Los políticos no intervienen?
- No se haga ilusiones: en nuestro sistema, los políticos son meros empleados de los grandes capitales, que invierten lo necesario para que salgan elegidos sus chicos, y si no salen, compran a los que son elegidos.
- De todo habrá.
- Al capital sólo le interesa multiplicarse. Casi todos los políticos – y sé de lo que hablo- dependen descaradamente de esas multinacionales farmacéuticas que financian sus campañas. Lo demás son palabras...
martes, 16 de noviembre de 2010
CONFESIONES DE UNA REPRESENTANTE DE LA INDUSTRIA FARMACEUTICA
Gwen Olsen, fue representante de la industria farmacéutica durante 15 años. Fué representante de ventas trabajando para los gigantes de la salud, tales como Johnson & Johnson, Bristol-Myers Squibb y Abbott Laboratories. Es autora del libro: “Confessions of an Rx Drug Pusher”
Ella disfrutó de una exitosa carrera, de ritmo rápido hasta que varias experiencias comenzaron su despertar a los peligros que acechan en cada gabinete de la medicina estadounidense.
Sus lecciones más conmovedoras, sin embargo, llegaron como víctima y superviviente a los efectos secundarios de unos medicamentos que pusieron en peligro su vida. Después de salir de las ventas farmacéuticas en el 2000, Gwen trabajó en la industria de alimentos naturales por primera vez como una gestora de cuentas para Nature’s Way, y luego como gerente regional de ventas para Gaia Herbs.
Actualmente es escritora, oradora y consultora de salud natural.
En su libro, denuncia el mercantilismo existente en torno a los antidepresivos y sus graves efectos secundarios.
SE QUEMÓ VIVA...
Algo que, por desgracia, conoce de primera mano.
No ya porque sepa perfectamente lo que hay detrás de su comercialización –que también- sino porque una sobrina suya se suicidó después de haber tomado antidepresivos.
Le fue prescrita la medicación tras un accidente de automóvil y cuando trató de dejarla cayó en una profunda depresión. “Se quemó viva –explicaba Olsen en una entrevista a Kathy Rumlesky en Free Press Reporter-.
Se había vuelto adicta y cuando intentó dejarlo cayó en una depresión. Su médico la prescribió otro antidepresivo y eso la llevó a una espiral descendente, hacia el suicidio”.
Es más, la propia Gwen Olsen fue tratada con antidepresivos en 1992. “Me volví una psicópata maníaca”, reconocería. Añadiendo: “Aproximadamente el 25% de la población que los toma tendrá reacciones adversas serias”.
LOS NIÑOS LOS MÁS VULNERABLES
Aunque quizás lo más impactante de su testimonio sea su referencia a los niños porque, según asevera, son más vulnerables a los efectos secundarios debido a que sus órganos están aún desarrollándose: “Reaccionan tres veces más a estas drogas que un adulto”, denuncia.
Durante la entrevista Olsen deja además para la reflexión una idea especialmente significativa por proceder de alguien vinculado durante mucho tiempo a la industria farmacéutica: “Hay importantes incentivos económicos para sobreprescribir estas drogas”. A lo que añade: “Son un mecanismo de control social”.
Como colofón asegura que una vez que alguien empieza a consumir psicofármacos nunca podrá dejarlos: “Será cliente de la industria farmacéutica toda la vida –afirma-. Los medicamentos alteran la patología química del cerebro para que no pueda dejarlas. Son sumamente adictivas”
“Jamás veremos anuncios televisivos promovidos por alguien que diga: …El Journal The New England acaba de anunciar que el ejercicio es el doble de efectivo que los antidepresivos en la cura de la depresión.”
Nunca recibirás ese tipo de información buena, justa y equilibrada mientras las grandes farmacéuticas estén financiando las televisiones principales y los anuncios que mantienen a esas televisiones, a las principales revistas, y toda la publicidad que las apoya…
http://www.youtube.com/watch?v=wIWuEAFlg1Y&feature=player_embedded
martes, 6 de julio de 2010
ALGUNAS VERDADES SOBRE LAS VACUNAS
Por: Marco Cueva Benavides (*)
“El espíritu critico es la gran conquista de la edad moderna., nada hay sagrado o intocable para
el pensamiento. Quien renuncia a la crítica, especialmente a la de sí mismo, no es pensamiento.
Sin critica no hay ciencia; sin ella tampoco hay arte ni literatura…” OCTAVIO PAZ
La reciente muerte, en Chimbote, de un niño de 15 meses asociada a las vacunas que se le aplicaron, nos trae a la memoria algunas experiencias semejantes que hemos vivido y a recordar que hay muchas verdades escondidas sobre vacunas que es necesario conocer y difundir.
Un día miércoles de hace algunos años cuando estaba en consultorio de pediatría se me acercó una madre, enviada por la enfermera, para consultarme si se le podía aplicar la segunda vacuna triple a un niño de 6 meses cuya primeras dosis, le había ocasionado algunas reacciones serias. De acuerdo al protocolo, correspondía aplicarle la vacuna doble, (sin el componente pertusis, que es el que mas reacciones produce). Así se hizo, pero el niño se puso mal el jueves, lo hospitalizamos y el viernes por la tarde murió de una probable encefalopatía. En otra oportunidad derivamos a un recién nacido de 16 días para que se le aplique la BCG, lo cual fue aplicada a las 12 del día, regreso a su domicilio y a las 12:30 se puso mal, la familia tomo un taxi y fueron al Hospital Regional EGB pero el niño llego cadáver.
No se cuantas veces en consulta externa del hospital encontraba niños que presentaban algunas deficiencias neurológicas; cuando interrogábamos a la madre, ella nos decía una gran verdad a la que nosotros no dábamos credibilidad, afirmaba que su niño andaba bien, hasta que le pusieron la vacuna, “después de ello el niño quedo así”. Algunos de estos problemas eran fiebres seguidas después de trastornos del desarrollo o psicomotores . Traté de indagar en ese entonces, cuantas reacciones adversas (RAV) a las vacunas se habían reportado en el Perú, y encontré que ninguna y los propios fabricantes u organismos de salud reportaban pocas referencias.
Otras informaciones y testimonios sobre hechos semejantes son fáciles ahora de encontrar en internet, así como verificar por qué se ocultan; en algunos casos para evitar crear el pánico sobre las vacunas o en otras porque hay intereses de los laboratorios (especialmente en EEUU) de evitar demandas judiciales por daños causados por las mismas. Desafortunadamente la actitud del personal de salud, que no tiene un criterio crítico y no ha investigado adecuadamente sobre el tema suele negar la asociación de daños y muertes producidos por vacunas, pero que hay que reconocer que estas existen.
Una de las investigaciones publicada en la revista Pediatrics (USA) de Agosto de 1998, Vol 45 Nº 3, pág. 179, describe 48 casos de encefalopatías agudas seguidas de lesión cerebral permanente o muerte asociadas a vacuna del sarampión. De todos ellos 8 fallecieron y los otros 40 presentaron regresión y retraso mental, crisis comiciales crónicas (epilepsia) déficit motores y sensoriales y trastornos del movimiento. La Dra. Ghislaine Lanctot, medica canadiense, autora del libro “La mafia medica” tiene una posición contraría a las vacunas, porque entiende que es suministrar la enfermedad de forma más debilitada para que el cuerpo reaccione. De manera mas extensa y extrema, en el documental australiano “Vacunación: la verdad oculta”, a la que se puede acceder por Youtube o Google, la Dra. Bronwyng Hancok presenta numerosos investigadores médicos e investigaciones en EE.UU. Europa. Australia, Japón y testimonios de familiares de pacientes, en los que se puede encontrar las siguientes afirmaciones: las vacunas pueden producir muerte y daños de diferentes tipos en los niños, las campañas de vacunación no han sido determinantes para reducir cierto grupo de enfermedades sino el mejoramiento de las condiciones de vida , muchas de éstas han causado verdaderas epidemias, los componentes de las vacunas (virus, bacterias, proteínas, ADN) y sus vehículos (formaldehido, mercurio, aluminio) han provocado serios daños a la inmunidad de las personas y órganos vitales como el cerebro, hígado, riñón), los estudios sobre reacciones por vacuna han sido mal interpretados, falseados o ocultados, por intereses políticos de los gobiernos y de la industria farmacéutica, las definiciones sobre enfermedades (polio, sarampión etc.) han sido cambiadas para distorsionar las estadísticas en favor de las vacunas.
Es probable que se puedan encontrar diversas investigaciones a favor y en contra de las vacunas, cada una tendrá su punto de vista basada en información considerada científicamente seria, pero ambas contienen una verdad que no se puede ocultar: las vacunas, como todo producto biológico que se inocula a una persona, pueden causar la muerte y daños colaterales en un porcentaje mínimo pero significativo. También es necesario considerar que los nuevos programas de vacunación y algunas campañas obedecen a otros fines antes que defender la salud de la población. Las reacciones son en verdad muchos mayores, ya que la mayoría de ellas no se reportan e investigan. La formación y la práctica médica se hacen, como los fuegos artificiales, por todo lo que brilla y deslumbra y no sobre el carrizo quemado, que cae silenciosamente en la noche a decirnos otras verdades.
Hay un movimiento de médicos y organizaciones a nivel mundial, que frente a este panorama, solicita que las vacunas no sean aplicadas en forma compulsiva y obligatoria en toda la población, sino que se respete el derecho de las familias a determinar por voluntad propia su aceptación o no de las vacunas, tomando en cuenta sus propias convicciones científicas, religiosas , filosóficas y las realidades sociales y culturales de cada país . La mejor defensa contra las infecciones será siempre el mantener una vida y un ambiente saludable lo que conlleva a una defensa natural de nuestro organismo contra todas las amenazas de enfermedades que nos acechan y en la cual tiene gran responsabilidad el propio hombre.
(*) Medico Pediatra-Docente de la USP - Publicado en La Industria de Chimbote
“El espíritu critico es la gran conquista de la edad moderna., nada hay sagrado o intocable para
el pensamiento. Quien renuncia a la crítica, especialmente a la de sí mismo, no es pensamiento.
Sin critica no hay ciencia; sin ella tampoco hay arte ni literatura…” OCTAVIO PAZ
La reciente muerte, en Chimbote, de un niño de 15 meses asociada a las vacunas que se le aplicaron, nos trae a la memoria algunas experiencias semejantes que hemos vivido y a recordar que hay muchas verdades escondidas sobre vacunas que es necesario conocer y difundir.
Un día miércoles de hace algunos años cuando estaba en consultorio de pediatría se me acercó una madre, enviada por la enfermera, para consultarme si se le podía aplicar la segunda vacuna triple a un niño de 6 meses cuya primeras dosis, le había ocasionado algunas reacciones serias. De acuerdo al protocolo, correspondía aplicarle la vacuna doble, (sin el componente pertusis, que es el que mas reacciones produce). Así se hizo, pero el niño se puso mal el jueves, lo hospitalizamos y el viernes por la tarde murió de una probable encefalopatía. En otra oportunidad derivamos a un recién nacido de 16 días para que se le aplique la BCG, lo cual fue aplicada a las 12 del día, regreso a su domicilio y a las 12:30 se puso mal, la familia tomo un taxi y fueron al Hospital Regional EGB pero el niño llego cadáver.
No se cuantas veces en consulta externa del hospital encontraba niños que presentaban algunas deficiencias neurológicas; cuando interrogábamos a la madre, ella nos decía una gran verdad a la que nosotros no dábamos credibilidad, afirmaba que su niño andaba bien, hasta que le pusieron la vacuna, “después de ello el niño quedo así”. Algunos de estos problemas eran fiebres seguidas después de trastornos del desarrollo o psicomotores . Traté de indagar en ese entonces, cuantas reacciones adversas (RAV) a las vacunas se habían reportado en el Perú, y encontré que ninguna y los propios fabricantes u organismos de salud reportaban pocas referencias.
Otras informaciones y testimonios sobre hechos semejantes son fáciles ahora de encontrar en internet, así como verificar por qué se ocultan; en algunos casos para evitar crear el pánico sobre las vacunas o en otras porque hay intereses de los laboratorios (especialmente en EEUU) de evitar demandas judiciales por daños causados por las mismas. Desafortunadamente la actitud del personal de salud, que no tiene un criterio crítico y no ha investigado adecuadamente sobre el tema suele negar la asociación de daños y muertes producidos por vacunas, pero que hay que reconocer que estas existen.
Una de las investigaciones publicada en la revista Pediatrics (USA) de Agosto de 1998, Vol 45 Nº 3, pág. 179, describe 48 casos de encefalopatías agudas seguidas de lesión cerebral permanente o muerte asociadas a vacuna del sarampión. De todos ellos 8 fallecieron y los otros 40 presentaron regresión y retraso mental, crisis comiciales crónicas (epilepsia) déficit motores y sensoriales y trastornos del movimiento. La Dra. Ghislaine Lanctot, medica canadiense, autora del libro “La mafia medica” tiene una posición contraría a las vacunas, porque entiende que es suministrar la enfermedad de forma más debilitada para que el cuerpo reaccione. De manera mas extensa y extrema, en el documental australiano “Vacunación: la verdad oculta”, a la que se puede acceder por Youtube o Google, la Dra. Bronwyng Hancok presenta numerosos investigadores médicos e investigaciones en EE.UU. Europa. Australia, Japón y testimonios de familiares de pacientes, en los que se puede encontrar las siguientes afirmaciones: las vacunas pueden producir muerte y daños de diferentes tipos en los niños, las campañas de vacunación no han sido determinantes para reducir cierto grupo de enfermedades sino el mejoramiento de las condiciones de vida , muchas de éstas han causado verdaderas epidemias, los componentes de las vacunas (virus, bacterias, proteínas, ADN) y sus vehículos (formaldehido, mercurio, aluminio) han provocado serios daños a la inmunidad de las personas y órganos vitales como el cerebro, hígado, riñón), los estudios sobre reacciones por vacuna han sido mal interpretados, falseados o ocultados, por intereses políticos de los gobiernos y de la industria farmacéutica, las definiciones sobre enfermedades (polio, sarampión etc.) han sido cambiadas para distorsionar las estadísticas en favor de las vacunas.
Es probable que se puedan encontrar diversas investigaciones a favor y en contra de las vacunas, cada una tendrá su punto de vista basada en información considerada científicamente seria, pero ambas contienen una verdad que no se puede ocultar: las vacunas, como todo producto biológico que se inocula a una persona, pueden causar la muerte y daños colaterales en un porcentaje mínimo pero significativo. También es necesario considerar que los nuevos programas de vacunación y algunas campañas obedecen a otros fines antes que defender la salud de la población. Las reacciones son en verdad muchos mayores, ya que la mayoría de ellas no se reportan e investigan. La formación y la práctica médica se hacen, como los fuegos artificiales, por todo lo que brilla y deslumbra y no sobre el carrizo quemado, que cae silenciosamente en la noche a decirnos otras verdades.
Hay un movimiento de médicos y organizaciones a nivel mundial, que frente a este panorama, solicita que las vacunas no sean aplicadas en forma compulsiva y obligatoria en toda la población, sino que se respete el derecho de las familias a determinar por voluntad propia su aceptación o no de las vacunas, tomando en cuenta sus propias convicciones científicas, religiosas , filosóficas y las realidades sociales y culturales de cada país . La mejor defensa contra las infecciones será siempre el mantener una vida y un ambiente saludable lo que conlleva a una defensa natural de nuestro organismo contra todas las amenazas de enfermedades que nos acechan y en la cual tiene gran responsabilidad el propio hombre.
(*) Medico Pediatra-Docente de la USP - Publicado en La Industria de Chimbote
martes, 1 de junio de 2010
EL PRIMER DEBER DE UN MEDICO
Por: Marco Cueva Benavides (*)
En una vieja película de Bergman uno de los personajes le pregunta a un galeno, ¿doctor, cual cree usted que es el primer deber de un médico?, éste se queda pensando y luego le responde: creo que el primer deber de un médico es pedir perdón.
Tal vez esto sea verdad (aunque no solamente para los médicos) porque si analizáramos las vivencias de lo que cada uno de nosotros hace en su vida profesional diaria, veríamos que está llena de esos pequeños errores que pasamos desapercibidos o de una de esas grandes equivocaciones que pueden causarnos problemas legales y judiciales, y por los que a veces se hacen grandes escándalos en la prensa y en la TV y cada día aparecen con mayor frecuencia.
La forma como se enseña, se practica y se difunde la medicina, en las que se sobrestiman los logros y se minimizan los fracasos y errores, brinda muchas veces una imagen idealizada de ella. La medicina tiene como los fuegos artificiales su lado luminoso pero también su lado oscuro, ese carrizo quemado del que muy poco se habla o se quiere ocultar y que son parte de un sistema salud enfermo, en el cual el médico es una parte de ese engranaje.
Cuando se trabaja en instituciones de salud (EsSalud, Minsa, SFP, etc) que padecen también la crisis de nuestra sociedad y expresan con mayor gravedad los problemas de ella, los riesgos de cometer errores son mayores, ya sea por carencias físicas (falta de equipos y medicamentos, ambientes inadecuados), por causas humanas (negligencia médica, impericia o ignorancia), cuestiones éticas (bioéticas), o problemas organizacionales (deficiente gestión gerencial). De manera que los médicos están expuestos a todos las equivocaciones posibles que son mayormente estructurales, más que personales de cada uno de ellos, pero solo será él quien deba afrontarlos porque la institución no es ni se siente legal ni moralmente responsable.
La mayoría de ellas tienen su base en una inadecuada comunicación médico-paciente, en deficiencias en el enfoque del tratamiento, malas interpretaciones diagnósticas, juicio inadecuado, indecisiones y deficiencias en la ejecución de un acto o habilidad.
Absorbidos por computadoras y equipos, perdidos en un mar de pacientes que abarrotan los pasillos, o llenan las sillas ordenadoras de las colas, apurados en los consultorios y agobiados por una variedad de compromisos laborales, los médicos seguiremos ignorando que en las pequeñas cosas que llenan nuestra rutina están las mas grandes faltas por las cuales debemos pedir perdón.
A eso habría que e agregarle algo que es uno de los problemas principales de los servicios de salud, revelados en diversos estudios sobre la calidad de la atención que se da en los mismos: el maltrato a los pacientes. Un maltrato que parte desde que uno ingresa al hospital donde al vigilante le parece que todo el que ingresa al servicio es un probable delincuente, hasta el que se brinda al interior en todos los servicios por donde uno circula. Cuando uno como paciente vive los sinsabores que significa el caer en un servicio de salud, recién se da cuenta que hay mucho por el cual los médicos (y seguramente muchos otros) deberíamos pedir perdón.
Toda la grandeza que tiene una profesión como la medicina, dedicada a calmar el dolor, restablecer la salud, prevenir las enfermedades y tratar a un ser humano en forma integral se pierde como se ha venido perdiendo todo lo que de humanidad debería tener la medicina. Felizmente los errores son los menos, frente a todos los aciertos y a un trabajo sacrificado que muchas veces es poco reconocido.
Es necesario desarrollar una conciencia ética, crítica y autocrítica de nuestro trabajo diario, más ahora que el desarrollo de la ciencia y la tecnología han deshumanizado y fragmentizado la medicina, desde su enseñanza y hasta su propia práctica donde se ve más al órgano, al sistema, la bacteria, la estructura molecular y al ahora al ADN , pero no a ese ser humano que quiere aliviar su dolor físico, psíquico y social y no encuentra en los servicios de salud una solución a los mismos.
(*) Médico de niños. Ex.-Pediatra de EsSalud
Docente de la Escuela de Medicina-UPSP. Publicado En La Industria de Chimbote
En una vieja película de Bergman uno de los personajes le pregunta a un galeno, ¿doctor, cual cree usted que es el primer deber de un médico?, éste se queda pensando y luego le responde: creo que el primer deber de un médico es pedir perdón.
Tal vez esto sea verdad (aunque no solamente para los médicos) porque si analizáramos las vivencias de lo que cada uno de nosotros hace en su vida profesional diaria, veríamos que está llena de esos pequeños errores que pasamos desapercibidos o de una de esas grandes equivocaciones que pueden causarnos problemas legales y judiciales, y por los que a veces se hacen grandes escándalos en la prensa y en la TV y cada día aparecen con mayor frecuencia.
La forma como se enseña, se practica y se difunde la medicina, en las que se sobrestiman los logros y se minimizan los fracasos y errores, brinda muchas veces una imagen idealizada de ella. La medicina tiene como los fuegos artificiales su lado luminoso pero también su lado oscuro, ese carrizo quemado del que muy poco se habla o se quiere ocultar y que son parte de un sistema salud enfermo, en el cual el médico es una parte de ese engranaje.
Cuando se trabaja en instituciones de salud (EsSalud, Minsa, SFP, etc) que padecen también la crisis de nuestra sociedad y expresan con mayor gravedad los problemas de ella, los riesgos de cometer errores son mayores, ya sea por carencias físicas (falta de equipos y medicamentos, ambientes inadecuados), por causas humanas (negligencia médica, impericia o ignorancia), cuestiones éticas (bioéticas), o problemas organizacionales (deficiente gestión gerencial). De manera que los médicos están expuestos a todos las equivocaciones posibles que son mayormente estructurales, más que personales de cada uno de ellos, pero solo será él quien deba afrontarlos porque la institución no es ni se siente legal ni moralmente responsable.
La mayoría de ellas tienen su base en una inadecuada comunicación médico-paciente, en deficiencias en el enfoque del tratamiento, malas interpretaciones diagnósticas, juicio inadecuado, indecisiones y deficiencias en la ejecución de un acto o habilidad.
Absorbidos por computadoras y equipos, perdidos en un mar de pacientes que abarrotan los pasillos, o llenan las sillas ordenadoras de las colas, apurados en los consultorios y agobiados por una variedad de compromisos laborales, los médicos seguiremos ignorando que en las pequeñas cosas que llenan nuestra rutina están las mas grandes faltas por las cuales debemos pedir perdón.
A eso habría que e agregarle algo que es uno de los problemas principales de los servicios de salud, revelados en diversos estudios sobre la calidad de la atención que se da en los mismos: el maltrato a los pacientes. Un maltrato que parte desde que uno ingresa al hospital donde al vigilante le parece que todo el que ingresa al servicio es un probable delincuente, hasta el que se brinda al interior en todos los servicios por donde uno circula. Cuando uno como paciente vive los sinsabores que significa el caer en un servicio de salud, recién se da cuenta que hay mucho por el cual los médicos (y seguramente muchos otros) deberíamos pedir perdón.
Toda la grandeza que tiene una profesión como la medicina, dedicada a calmar el dolor, restablecer la salud, prevenir las enfermedades y tratar a un ser humano en forma integral se pierde como se ha venido perdiendo todo lo que de humanidad debería tener la medicina. Felizmente los errores son los menos, frente a todos los aciertos y a un trabajo sacrificado que muchas veces es poco reconocido.
Es necesario desarrollar una conciencia ética, crítica y autocrítica de nuestro trabajo diario, más ahora que el desarrollo de la ciencia y la tecnología han deshumanizado y fragmentizado la medicina, desde su enseñanza y hasta su propia práctica donde se ve más al órgano, al sistema, la bacteria, la estructura molecular y al ahora al ADN , pero no a ese ser humano que quiere aliviar su dolor físico, psíquico y social y no encuentra en los servicios de salud una solución a los mismos.
(*) Médico de niños. Ex.-Pediatra de EsSalud
Docente de la Escuela de Medicina-UPSP. Publicado En La Industria de Chimbote
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