El rapto de Higea: El libro “El rapto de Higea” de Jesús García Blanca,
desvela y denuncia de forma magistral cómo el poder económico-político,
en las sociedades capitalistas, utiliza la medicina no sólo como otro
método de saqueo de su población, sino como un mecanismo más de control social.
Una crítica integral del modelo sanitario hegemónico, analizando los
intereses políticos y económicos que lo sustentan y denunciando la poca
credibilidad de una medicina cada vez más al servicio de los intereses de
la industria farmacéutica y menos de las personas. No se limita a
denunciar los vínculos evidentes entre la investigación médica (revistas
especializadas, departamentos universitarios de investigación,
instituciones internacionales de la salud, equipos oficiales de asesores,
etc.) y la farmaindustria, sino que se adentra en el estudio de las bases
mismas de la medicina desde una perspectiva integral de la salud,
indisoluble del entorno en el que el ser humano se ha desarrollado en un
equilibrio perfecto con la totalidad de seres vivientes.
Con su análisis de la historia reciente de la medicina, El rapto de Higea
demuestra que se han obviado cuando no directamente censurado o perseguido
aquellas investigaciones y prácticas médicas que no resultan útiles al
actual modelo de acumulación capitalista, lo cual explica por qué se crea
alarma social ante supuestas pandemias de incidencia mínima, mientras que
se sigue sin atender las necesidades médicas reales de una gran parte de
la población mundial. Las investigaciones en torno al cáncer y,
especialmente, el sida y su tratamiento desde la medicina oficial sirven a
Jesús García Blanca para cuestionar con numerosas referencias científicas
la honestidad de los investigadores, laboratorios, empresas e
instituciones, que en los últimos 25 años han construido sobre
presupuestos multimillonarios la verdad oficial sobre el VIH. El libro
presenta por primera vez fuera de los EE. UU. una muestra de documentos
originales de Robert Gallo que ponen de manifiesto que su pretendido
descubrimiento del VIH era un fraude intencionado. Y describe con
elocuencia y rigor documental la invalidez de los tests de diagnóstico o
el carácter explícitamente venenoso de los productos que se administran a
millones de personas como prevención o tratamiento. (Pascual Serrano,
Rebelión)
Leer el libro completo en:
http://www.nodo50.org/ciencia_popular/
Contiene material relacionado con la medicina, la educación y la literatura
domingo, 14 de noviembre de 2010
lunes, 1 de noviembre de 2010
ALGUNOS RECUERDOS SOBRE KRICHNER
MIS RECUERDOS SOBRE KIRCHNER
Por: Marco Cueva Benavides (*)
Viví en la década del 70 en una ciudad como La Plata, que en esa época estaba llena de universitarios de todos los países de América Latina y de todas las provincias de la Argentina. Uno de esos estudiantes era Néstor Kirchner, a quien jamás imaginamos que podría después llegar a ser Presidente de Argentina y uno de los líderes más importantes de América.
Al llegar a La Plata, uno de los primeros lugares donde empecé a vivir era en una pensión de estudiantes de la calle 50 entre 7 y 8, en pleno centro de la ciudad. La ciudad fue trazada sobre un plano como un damero, sus calles están trazadas ordenadamente, cada 6 cuadras hay una avenida y una plaza, y la atraviesan varias diagonales que facilitan un tránsito rápido dentro del cuadrado de la ciudad. Todas sus calles son identificadas por números, y están llena de arboles.
Quienes mejor conocían a Néstor, eran los peruanos que vivían con él en la pensión de la Calle 1 entre 41 y 42. Uno de ellos, Donato Garay, quien ahora trabaja en EsSalud, nos recuerda detalles de los que vivían con él, “éramos 5 peruanos y 5 argentinos; cada uno de los peruanos teníamos nuestro cuarto, había 2 chimbotanos, el flaco Flores, un tal Roy, que estudiaban ingeniería y también Orestes Torres y Lito Castillo (médico huanuqueño, residente ahora en Huacho). Los argentinos vivían 3 en un cuarto y 2 en otro cuarto, entre estos Kirchner”. El era como muchos argentinos pelucón, pero además alto, flaco, medio desgarbado, le gustaba jugar damas, ajedrez y uno de sus vicios era el futbol. Había campeonatos entre los diversos equipos peruanos, pero también de las provincias de Argentina entre ellos, los santacruceños.
Lo que nos cuenta el Dr. Garay, modifica una anécdota que se relata en la biografía publicada por Daniel Osvaldo Gatti en su libro “Kirchner el amo del feudo”, que se puede leer por internet. Las cosas no fueron así, dice Donato, lo que pasó fue lo siguiente, “Los sábados íbamos a jugar futbol en la cancha del Colegio Nacional, que quedaba sobre la calle 1 y 50, frente al comedor universitario. Se formaban equipos entre estudiantes de varias nacionalidades y provincias. Siempre en el futbol se armaban algunas peleas, hubo un encontronazo con un peruano, Kirchner (cuya chapa era Lupín) se había ofuscado y andaba diciendo algunas palabras fuertes que no nos gustaron. Uno de nuestros compatriotas, moreno, bajito, creo que estudiaba periodismo, le hizo una llave y le dobló el brazo sobre la espalda al flaco alto y mancluenque que era Kirchner, en ese entonces, éste se molestó terriblemente y le gritó “suéltame negro hijo de p…”, el peruano lo soltó y allí terminó todo, no hubo más broncas”.
Kirchner llegaba siempre a uno de los lugares más emblemáticos donde íbamos también muchos estudiantes, varios de ellos peruanos. Era el Bar Restaurant Billar Rivadavia que quedaba cerca de mi pensión, en la esquina de 8 y 50. Tenía un televisor grande y cada vez que había partidos internacionales de futbol o peleas de box, concurríamos en grupos grandes a mirar estos eventos, ya que los estudiantes carecíamos de TV en nuestras viejas pensiones. Un día estuvimos viendo una pelea de box importante, era diciembre de 1970, Ringo Bonavena enfrentaba al gran Muhammad Alí en el Madison Square Garden de Buenos Aires. La caída de Bonavena, en el round 15 la celebramos los peruanos que estábamos en el bar, porque muchas veces siempre hacíamos barra por equipos contrarios a los argentinos, ya que éstos eran a veces muy sobrados y se creían los mejores del mundo. A los gritos de alegría que expresamos, hubo unos segundos de silencio y asombro; los argentinos que se encontraban allí nos tiraron platos y otras cosas sobre nuestras cabezas y salimos rajando para evitar mayores agresiones. No les faltó razón, estábamos en su país, en su ciudad, y por lo menos debíamos de haber guardado silencio frente a esta derrota.
Kirchner, estudiaba derecho en la facultad de Humanidades, donde también estudiaban otros peruanos, como Hugo Galarza, Jorge Carpio y Arturo Urmeneta (uno de los desaparecidos). El se incorporo a la Juventud Universitaria Peronista, se convenció que ese era el camino para una revolución en ciernes, allí empezó su carrera política. Aunque a su regreso y en su tercer gobierno Perón ya había cambiado su línea política, a su muerte, en 1974, el peronismo acentuó su división en un ala derecha y una revolucionaria, eso fue una de las causas de toda la negra historia que vivió el país con más de 30,000 muertos y desaparecidos. En 1976 abandonamos la Argentina y llegamos a Chimbote, ese mismo año Kirchner se regresó a Río Gallegos e inició una carrera profesional y política que no terminó hasta llegar a la presidencia de su país, de UNASUR, y protagonizar cambios importantes y polémicos que empiezan a ser reconocidos a partir de su intempestiva partida que nos ha motivado a escribir estas reflexiones.
(*) Publicado en La Industria de Chimbote, 01-11-10
Por: Marco Cueva Benavides (*)
Viví en la década del 70 en una ciudad como La Plata, que en esa época estaba llena de universitarios de todos los países de América Latina y de todas las provincias de la Argentina. Uno de esos estudiantes era Néstor Kirchner, a quien jamás imaginamos que podría después llegar a ser Presidente de Argentina y uno de los líderes más importantes de América.
Al llegar a La Plata, uno de los primeros lugares donde empecé a vivir era en una pensión de estudiantes de la calle 50 entre 7 y 8, en pleno centro de la ciudad. La ciudad fue trazada sobre un plano como un damero, sus calles están trazadas ordenadamente, cada 6 cuadras hay una avenida y una plaza, y la atraviesan varias diagonales que facilitan un tránsito rápido dentro del cuadrado de la ciudad. Todas sus calles son identificadas por números, y están llena de arboles.
Quienes mejor conocían a Néstor, eran los peruanos que vivían con él en la pensión de la Calle 1 entre 41 y 42. Uno de ellos, Donato Garay, quien ahora trabaja en EsSalud, nos recuerda detalles de los que vivían con él, “éramos 5 peruanos y 5 argentinos; cada uno de los peruanos teníamos nuestro cuarto, había 2 chimbotanos, el flaco Flores, un tal Roy, que estudiaban ingeniería y también Orestes Torres y Lito Castillo (médico huanuqueño, residente ahora en Huacho). Los argentinos vivían 3 en un cuarto y 2 en otro cuarto, entre estos Kirchner”. El era como muchos argentinos pelucón, pero además alto, flaco, medio desgarbado, le gustaba jugar damas, ajedrez y uno de sus vicios era el futbol. Había campeonatos entre los diversos equipos peruanos, pero también de las provincias de Argentina entre ellos, los santacruceños.
Lo que nos cuenta el Dr. Garay, modifica una anécdota que se relata en la biografía publicada por Daniel Osvaldo Gatti en su libro “Kirchner el amo del feudo”, que se puede leer por internet. Las cosas no fueron así, dice Donato, lo que pasó fue lo siguiente, “Los sábados íbamos a jugar futbol en la cancha del Colegio Nacional, que quedaba sobre la calle 1 y 50, frente al comedor universitario. Se formaban equipos entre estudiantes de varias nacionalidades y provincias. Siempre en el futbol se armaban algunas peleas, hubo un encontronazo con un peruano, Kirchner (cuya chapa era Lupín) se había ofuscado y andaba diciendo algunas palabras fuertes que no nos gustaron. Uno de nuestros compatriotas, moreno, bajito, creo que estudiaba periodismo, le hizo una llave y le dobló el brazo sobre la espalda al flaco alto y mancluenque que era Kirchner, en ese entonces, éste se molestó terriblemente y le gritó “suéltame negro hijo de p…”, el peruano lo soltó y allí terminó todo, no hubo más broncas”.
Kirchner llegaba siempre a uno de los lugares más emblemáticos donde íbamos también muchos estudiantes, varios de ellos peruanos. Era el Bar Restaurant Billar Rivadavia que quedaba cerca de mi pensión, en la esquina de 8 y 50. Tenía un televisor grande y cada vez que había partidos internacionales de futbol o peleas de box, concurríamos en grupos grandes a mirar estos eventos, ya que los estudiantes carecíamos de TV en nuestras viejas pensiones. Un día estuvimos viendo una pelea de box importante, era diciembre de 1970, Ringo Bonavena enfrentaba al gran Muhammad Alí en el Madison Square Garden de Buenos Aires. La caída de Bonavena, en el round 15 la celebramos los peruanos que estábamos en el bar, porque muchas veces siempre hacíamos barra por equipos contrarios a los argentinos, ya que éstos eran a veces muy sobrados y se creían los mejores del mundo. A los gritos de alegría que expresamos, hubo unos segundos de silencio y asombro; los argentinos que se encontraban allí nos tiraron platos y otras cosas sobre nuestras cabezas y salimos rajando para evitar mayores agresiones. No les faltó razón, estábamos en su país, en su ciudad, y por lo menos debíamos de haber guardado silencio frente a esta derrota.
Kirchner, estudiaba derecho en la facultad de Humanidades, donde también estudiaban otros peruanos, como Hugo Galarza, Jorge Carpio y Arturo Urmeneta (uno de los desaparecidos). El se incorporo a la Juventud Universitaria Peronista, se convenció que ese era el camino para una revolución en ciernes, allí empezó su carrera política. Aunque a su regreso y en su tercer gobierno Perón ya había cambiado su línea política, a su muerte, en 1974, el peronismo acentuó su división en un ala derecha y una revolucionaria, eso fue una de las causas de toda la negra historia que vivió el país con más de 30,000 muertos y desaparecidos. En 1976 abandonamos la Argentina y llegamos a Chimbote, ese mismo año Kirchner se regresó a Río Gallegos e inició una carrera profesional y política que no terminó hasta llegar a la presidencia de su país, de UNASUR, y protagonizar cambios importantes y polémicos que empiezan a ser reconocidos a partir de su intempestiva partida que nos ha motivado a escribir estas reflexiones.
(*) Publicado en La Industria de Chimbote, 01-11-10
jueves, 23 de septiembre de 2010
LOS ASPECTOS MEDICOS EN EL "AMOR EN LOS TIEMPOS DEL COLERA"
Cuando Gabriel García Márquez, publicó "El amor en los tiempos del cólera", en 1985, jamás imaginó que una nueva epidemia de cólera, partiendo desde Chimbote, iba a azotar a América Latina en 1991 con más de 400,000 infectados, y menos aún que esta enfermedad se pudiera quedar para siempre en nuestro continente.
La narrativa de García Márquez, enmarcada en la corriente del realismo mágico, constituye una fuente importante de información sobre los diversos escenarios donde se desarrollan sus relatos. La geografía, la sicología, la historia, la cultura de los pueblos, sus costumbres y sus gentes están presentes en sus obras. Sin embargo uno de los temas que maneja con una riqueza increíble es el de las enfermedades y la medicina. Esto lo apreciamos en "Cien años de soledad" donde se describen aspectos epidemiológicos de la tuberculosis, o en "Del amor y otros demonios" en donde se detalla la rabia que supuestamente podía afectar a una niña mordida por un perro, o los detalles de las dolencias de Bolívar en "El general en su laberinto". Pero es en "El amor en los tiempos del cólera", donde mejor se describen diversos aspectos médicos relacionados con el manejo que se daban en el siglo pasado a las enfermedades y especialmente de una que azotó la zona del Caribe, haciendo de la novela un tratado de dos aspectos de la vida: el amor y el cólera. Ambos se encuentran de principio a fin en la narración.
EL TEMA DE AMOR EN LA NOVELA
Aunque existen varias historias de amor, diremos que la historia principal es la de Florentino Ariza, un telegrafista de 18 años, lector insaciable y culto, aunque nada opuesto. Conoce a Fermina Daza, una linda caribeña de 13 años, y establece con ella una relación básicamente epistolar, que se mantiene por 2 años y es cortada por el padre, un traficante de mulas. Un médico joven, Juvenal Urbino, recién llegado de Europa a la ciudad, se encapricha por Fermina y finalmente logra contraer matrimonio con ella. La novela describe la historia de esta relación que dura 50 años, pero que tuvo un gran ausente: el amor. Al fallecer el médico, Florentino Ariza, con 77 años encima, vuelve a conquistar a Fermina Daza que frisaba los 72 años, y por la cual había esperado 56.
Otras historias de amor transcurren en la novela, amores sin edades, sin prejuicios, por encima de las enfermedades, de las epidemias del cólera, de las pobrezas y riquezas y del color de la piel. Amor de blancos con cholas, mestizas y mulatas, amores de ricos con pobres, capitanes con pasajeras, médicos con pacientes, paralíticos con sanas, jóvenes con viejos, viejos con niñas, viejos con viejas, en fin el amor en todas sus formas, pero con una condición básica: el de la pasión.
EL COLERA EN LA NOVELA
Cómo los Aureliano Buendía de "Cien años de soledad", la novela EATC, relata con excelente precisión y detalle la vida de tres médicos, Marco Aurelio Urbino, abuelo, Juvenal Urbino, padre, y Marco Urbino Daza, hijo, que hicieron historia en la zona del Caribe, Barranquilla, Cartagena y la región colindante al Río Magdalena, por su combate contra la epidemia de cólera que azotó a Colombia en 1829 y 1850. Cuando Juvenal Urbino, llegó a la ciudad "su padre, un médico más abnegado que eminente, había muerto en la epidemia de cólera que había azotado a la población. En el Hospital de la Misericordia se empecinaban en poner las patas de la cama en potes de agua para impedir que subieran las enfermedades o exigir ropa de etiqueta y guantes de gamuza porque pensaban que la elegancia era una forma de asepsia". Para aquella época se utilizaba también "los cañonazos disparados por la guarnición cada cuarto de hora de día y de noche, porque la pólvora purificaba el ambiente". Para la medicina, existía la seguridad que los casos de cólera disminuían con ese procedimiento.
Los relatos que se describen en la novela sobre las condiciones que determinaron la aparición de la epidemia, nos hacen recordar a lo que pasó también en nuestra ciudad, "cuando volvió a su tierra y sintió desde el mar la pestilencia del mercado y vio las ratas en los albañales y los niños desnudos revolcándose en los charcos de la calle, no sólo comprendió que la desgracia hubiera ocurrido, sino que tuvo la certeza de que iba a repetirse en cualquier momento".
Para el Dr. Urbino, héroe como médico en la novela pero antihéroe en el amor "el cólera se convirtió en una obsesión. No sabía de la enfermedad mucho más de lo aprendido en algún curso marginal, pero resultaba inverosímil que hubiera causado en París más de 140,000 muertos..."
Como sucede actualmente entre nosotros en Chimbote "hasta muy avanzado este siglo el cólera fue endémico en todo el litoral del Caribe y cuenca de La Magdalena...". Habría que agregar que después de casi un siglo volvió a Colombia y entre 1991-1993 produjo más de 85,000 infectados.
EL AMOR MAS IMPORTANTE QUE EL COLERA
Finalmente el cólera persigue al amor hasta el fin de la novela. En un viaje que los ancianos realizan por el Río Magdalena haciendo el amor y desquitándose de las ironías de la vida que los había hecho esperar más de medio siglo, por lograr ese momento. Para viajar sin paradas en el buque y no ser molestados, deciden izar la bandera del cólera, como un barco de apestados, en un itinerario inacabable de subidas y bajadas. Finalmente, en ese ir y venir, Fermina Daza comprendió que allí estaba su destino y que la vida, más que la muerte, era la que no tenía límites.
martes, 31 de agosto de 2010
10342 (*)
Ya no estoy para curar
porque habría que curarlo todo
y un solo hombre es posible
que sólo sea la esperanza de unos pocos
y al final no cure nada
Mas aun si le enseñaron un juramento
que tal vez hoy no signifique mucho
si fue entrenado para dar tratamientos vanos
si tuvo que ocultar verdades o mentir
para que nadie caiga en la desesperanza
Si tiene que dar vida
aunque todo alrededor se muera
Sólo soy un ser de blanco
que teme hacer este poema
alguien que sueña
con la sonrisa de los niños y escolares
pero encuentra que se mueren
cien por cada mil
la mayoría de hambre
los pulmones destrozados
sin intestinos y sin piel
Tanto amamos la vida
pero muy poco prevenimos
la enfermedad y la muerte
ahora sólo nos queda
pelear contra las píldoras
la leche en polvo
las artificiales vitaminas
salir de este bosque de medicamentos
limpiar el aire
lavar la tierra
sanar el agua
recuperar palabras
sacar el alma
volver al hombre
(*) Del poemario inedito "Diagnostico Situacional"
porque habría que curarlo todo
y un solo hombre es posible
que sólo sea la esperanza de unos pocos
y al final no cure nada
Mas aun si le enseñaron un juramento
que tal vez hoy no signifique mucho
si fue entrenado para dar tratamientos vanos
si tuvo que ocultar verdades o mentir
para que nadie caiga en la desesperanza
Si tiene que dar vida
aunque todo alrededor se muera
Sólo soy un ser de blanco
que teme hacer este poema
alguien que sueña
con la sonrisa de los niños y escolares
pero encuentra que se mueren
cien por cada mil
la mayoría de hambre
los pulmones destrozados
sin intestinos y sin piel
Tanto amamos la vida
pero muy poco prevenimos
la enfermedad y la muerte
ahora sólo nos queda
pelear contra las píldoras
la leche en polvo
las artificiales vitaminas
salir de este bosque de medicamentos
limpiar el aire
lavar la tierra
sanar el agua
recuperar palabras
sacar el alma
volver al hombre
(*) Del poemario inedito "Diagnostico Situacional"
lunes, 30 de agosto de 2010
TUNA MEDICA
Recordamos algunas de las actividades de la Tuna del Hospital III Essalud (antes IPSS) que realizo diversas presentaciones. Lo integraban entre otros: Julio Cesar Mamani (acordeon y guitarra), Oscar Ochoa (mandolina y guitarra), Jorge Damian (guitarra), Arnulfo Gordon (guitarra), Victor Diaz (guitarra), Marco Cueva (guitarra) Jorge Hidalgo (1a. voz), Hilda Centeno (voz y pandereta), Maria Eugenia Fuentes( voz y pandereta), Alberto Bonilla (voz), Guzman (guitarra), Pety Vasquez (voz) y otros en algunas presentaciones
viernes, 23 de julio de 2010
NO SÉ POR QUÉ A MI ABUELA NO LE DIERON EL PREMIO NOBEL
Por: Marco Cueva Benavides (*)
Cuando era adolescente me enteré que el Premio Nobel se les daba aquellas personas que habían contribuido a la humanidad con algún aporte científico, cultural o social importante, y que en América Latina, hasta la década del 50, sólo lo habían recibido Gabriela Mistral y Bernardo Houssay, aunque después llegó el reconocimiento a otros ocho intelectuales, como García Márquez, Octavio Paz, Rigoberta Menchú.
Sin embargo cuando después con los años valoré la trascendencia de los tratamientos que hacía mi abuela en un buen número de enfermedades, no entendía por qué a ella nunca le habían dado el Premio Nobel.
Por eso es que quiero narrarles la grandeza de sus aportes, tal vez algún día esto llegue al jurado del premio en Suecia y a lo mejor le dan el galardón post-morten, porque ella ahora vive con los dioses del firmamento.
Además en medicina, a pesar de todos los avances, volvemos a hacer lo que antes hacían nuestras abuelas que la mayor parte de las veces resultan mejor que tantos “modernos” y caros tratamientos. Sino veamos algunos de ellos.
SOBRE LA LECHE MATERNA
Desde siglos pasados se utilizaba la leche de los animales para alimentar niños mayores, en Europa desde 1866 la empresa NESTLE y otras compañías empezaron a inundar el mercado de leches artificiales, en polvo, condensada, etc., esto trajo como consecuencia un aumento de la mortalidad infantil, especialmente en aquellos países pobres como el nuestro (aunque tengamos nuestra banquita de oro). En 1974 el grupo WAR AND WAND de Suiza, publicó su trabajo "The baby Killer”(Los asesinos de los niños), donde se insinuaba que la introducción de las leches artificiales en poblaciones pobres, había aumentado la muerte de los niños en forma considerable......
------------------------------------------------------------------------------
(*) Publicado en el libro de cuentos "Sobre el Arenal", en una separata de 2 ediciones y en la revista "Educación y Saude" de la Universidad de Vigo-España, (Salud Publica Educ Salud 2003; 3 (1): 13-19) en cuya web puede leerse la narración completa: http://webs.uvigo.es/mpsp/rev03-1/abuela-03-1.pdf
Cuando era adolescente me enteré que el Premio Nobel se les daba aquellas personas que habían contribuido a la humanidad con algún aporte científico, cultural o social importante, y que en América Latina, hasta la década del 50, sólo lo habían recibido Gabriela Mistral y Bernardo Houssay, aunque después llegó el reconocimiento a otros ocho intelectuales, como García Márquez, Octavio Paz, Rigoberta Menchú.
Sin embargo cuando después con los años valoré la trascendencia de los tratamientos que hacía mi abuela en un buen número de enfermedades, no entendía por qué a ella nunca le habían dado el Premio Nobel.
Por eso es que quiero narrarles la grandeza de sus aportes, tal vez algún día esto llegue al jurado del premio en Suecia y a lo mejor le dan el galardón post-morten, porque ella ahora vive con los dioses del firmamento.
Además en medicina, a pesar de todos los avances, volvemos a hacer lo que antes hacían nuestras abuelas que la mayor parte de las veces resultan mejor que tantos “modernos” y caros tratamientos. Sino veamos algunos de ellos.
SOBRE LA LECHE MATERNA
Desde siglos pasados se utilizaba la leche de los animales para alimentar niños mayores, en Europa desde 1866 la empresa NESTLE y otras compañías empezaron a inundar el mercado de leches artificiales, en polvo, condensada, etc., esto trajo como consecuencia un aumento de la mortalidad infantil, especialmente en aquellos países pobres como el nuestro (aunque tengamos nuestra banquita de oro). En 1974 el grupo WAR AND WAND de Suiza, publicó su trabajo "The baby Killer”(Los asesinos de los niños), donde se insinuaba que la introducción de las leches artificiales en poblaciones pobres, había aumentado la muerte de los niños en forma considerable......
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(*) Publicado en el libro de cuentos "Sobre el Arenal", en una separata de 2 ediciones y en la revista "Educación y Saude" de la Universidad de Vigo-España, (Salud Publica Educ Salud 2003; 3 (1): 13-19) en cuya web puede leerse la narración completa: http://webs.uvigo.es/mpsp/rev03-1/abuela-03-1.pdf
martes, 6 de julio de 2010
ALGUNAS VERDADES SOBRE LAS VACUNAS
Por: Marco Cueva Benavides (*)
“El espíritu critico es la gran conquista de la edad moderna., nada hay sagrado o intocable para
el pensamiento. Quien renuncia a la crítica, especialmente a la de sí mismo, no es pensamiento.
Sin critica no hay ciencia; sin ella tampoco hay arte ni literatura…” OCTAVIO PAZ
La reciente muerte, en Chimbote, de un niño de 15 meses asociada a las vacunas que se le aplicaron, nos trae a la memoria algunas experiencias semejantes que hemos vivido y a recordar que hay muchas verdades escondidas sobre vacunas que es necesario conocer y difundir.
Un día miércoles de hace algunos años cuando estaba en consultorio de pediatría se me acercó una madre, enviada por la enfermera, para consultarme si se le podía aplicar la segunda vacuna triple a un niño de 6 meses cuya primeras dosis, le había ocasionado algunas reacciones serias. De acuerdo al protocolo, correspondía aplicarle la vacuna doble, (sin el componente pertusis, que es el que mas reacciones produce). Así se hizo, pero el niño se puso mal el jueves, lo hospitalizamos y el viernes por la tarde murió de una probable encefalopatía. En otra oportunidad derivamos a un recién nacido de 16 días para que se le aplique la BCG, lo cual fue aplicada a las 12 del día, regreso a su domicilio y a las 12:30 se puso mal, la familia tomo un taxi y fueron al Hospital Regional EGB pero el niño llego cadáver.
No se cuantas veces en consulta externa del hospital encontraba niños que presentaban algunas deficiencias neurológicas; cuando interrogábamos a la madre, ella nos decía una gran verdad a la que nosotros no dábamos credibilidad, afirmaba que su niño andaba bien, hasta que le pusieron la vacuna, “después de ello el niño quedo así”. Algunos de estos problemas eran fiebres seguidas después de trastornos del desarrollo o psicomotores . Traté de indagar en ese entonces, cuantas reacciones adversas (RAV) a las vacunas se habían reportado en el Perú, y encontré que ninguna y los propios fabricantes u organismos de salud reportaban pocas referencias.
Otras informaciones y testimonios sobre hechos semejantes son fáciles ahora de encontrar en internet, así como verificar por qué se ocultan; en algunos casos para evitar crear el pánico sobre las vacunas o en otras porque hay intereses de los laboratorios (especialmente en EEUU) de evitar demandas judiciales por daños causados por las mismas. Desafortunadamente la actitud del personal de salud, que no tiene un criterio crítico y no ha investigado adecuadamente sobre el tema suele negar la asociación de daños y muertes producidos por vacunas, pero que hay que reconocer que estas existen.
Una de las investigaciones publicada en la revista Pediatrics (USA) de Agosto de 1998, Vol 45 Nº 3, pág. 179, describe 48 casos de encefalopatías agudas seguidas de lesión cerebral permanente o muerte asociadas a vacuna del sarampión. De todos ellos 8 fallecieron y los otros 40 presentaron regresión y retraso mental, crisis comiciales crónicas (epilepsia) déficit motores y sensoriales y trastornos del movimiento. La Dra. Ghislaine Lanctot, medica canadiense, autora del libro “La mafia medica” tiene una posición contraría a las vacunas, porque entiende que es suministrar la enfermedad de forma más debilitada para que el cuerpo reaccione. De manera mas extensa y extrema, en el documental australiano “Vacunación: la verdad oculta”, a la que se puede acceder por Youtube o Google, la Dra. Bronwyng Hancok presenta numerosos investigadores médicos e investigaciones en EE.UU. Europa. Australia, Japón y testimonios de familiares de pacientes, en los que se puede encontrar las siguientes afirmaciones: las vacunas pueden producir muerte y daños de diferentes tipos en los niños, las campañas de vacunación no han sido determinantes para reducir cierto grupo de enfermedades sino el mejoramiento de las condiciones de vida , muchas de éstas han causado verdaderas epidemias, los componentes de las vacunas (virus, bacterias, proteínas, ADN) y sus vehículos (formaldehido, mercurio, aluminio) han provocado serios daños a la inmunidad de las personas y órganos vitales como el cerebro, hígado, riñón), los estudios sobre reacciones por vacuna han sido mal interpretados, falseados o ocultados, por intereses políticos de los gobiernos y de la industria farmacéutica, las definiciones sobre enfermedades (polio, sarampión etc.) han sido cambiadas para distorsionar las estadísticas en favor de las vacunas.
Es probable que se puedan encontrar diversas investigaciones a favor y en contra de las vacunas, cada una tendrá su punto de vista basada en información considerada científicamente seria, pero ambas contienen una verdad que no se puede ocultar: las vacunas, como todo producto biológico que se inocula a una persona, pueden causar la muerte y daños colaterales en un porcentaje mínimo pero significativo. También es necesario considerar que los nuevos programas de vacunación y algunas campañas obedecen a otros fines antes que defender la salud de la población. Las reacciones son en verdad muchos mayores, ya que la mayoría de ellas no se reportan e investigan. La formación y la práctica médica se hacen, como los fuegos artificiales, por todo lo que brilla y deslumbra y no sobre el carrizo quemado, que cae silenciosamente en la noche a decirnos otras verdades.
Hay un movimiento de médicos y organizaciones a nivel mundial, que frente a este panorama, solicita que las vacunas no sean aplicadas en forma compulsiva y obligatoria en toda la población, sino que se respete el derecho de las familias a determinar por voluntad propia su aceptación o no de las vacunas, tomando en cuenta sus propias convicciones científicas, religiosas , filosóficas y las realidades sociales y culturales de cada país . La mejor defensa contra las infecciones será siempre el mantener una vida y un ambiente saludable lo que conlleva a una defensa natural de nuestro organismo contra todas las amenazas de enfermedades que nos acechan y en la cual tiene gran responsabilidad el propio hombre.
(*) Medico Pediatra-Docente de la USP - Publicado en La Industria de Chimbote
“El espíritu critico es la gran conquista de la edad moderna., nada hay sagrado o intocable para
el pensamiento. Quien renuncia a la crítica, especialmente a la de sí mismo, no es pensamiento.
Sin critica no hay ciencia; sin ella tampoco hay arte ni literatura…” OCTAVIO PAZ
La reciente muerte, en Chimbote, de un niño de 15 meses asociada a las vacunas que se le aplicaron, nos trae a la memoria algunas experiencias semejantes que hemos vivido y a recordar que hay muchas verdades escondidas sobre vacunas que es necesario conocer y difundir.
Un día miércoles de hace algunos años cuando estaba en consultorio de pediatría se me acercó una madre, enviada por la enfermera, para consultarme si se le podía aplicar la segunda vacuna triple a un niño de 6 meses cuya primeras dosis, le había ocasionado algunas reacciones serias. De acuerdo al protocolo, correspondía aplicarle la vacuna doble, (sin el componente pertusis, que es el que mas reacciones produce). Así se hizo, pero el niño se puso mal el jueves, lo hospitalizamos y el viernes por la tarde murió de una probable encefalopatía. En otra oportunidad derivamos a un recién nacido de 16 días para que se le aplique la BCG, lo cual fue aplicada a las 12 del día, regreso a su domicilio y a las 12:30 se puso mal, la familia tomo un taxi y fueron al Hospital Regional EGB pero el niño llego cadáver.
No se cuantas veces en consulta externa del hospital encontraba niños que presentaban algunas deficiencias neurológicas; cuando interrogábamos a la madre, ella nos decía una gran verdad a la que nosotros no dábamos credibilidad, afirmaba que su niño andaba bien, hasta que le pusieron la vacuna, “después de ello el niño quedo así”. Algunos de estos problemas eran fiebres seguidas después de trastornos del desarrollo o psicomotores . Traté de indagar en ese entonces, cuantas reacciones adversas (RAV) a las vacunas se habían reportado en el Perú, y encontré que ninguna y los propios fabricantes u organismos de salud reportaban pocas referencias.
Otras informaciones y testimonios sobre hechos semejantes son fáciles ahora de encontrar en internet, así como verificar por qué se ocultan; en algunos casos para evitar crear el pánico sobre las vacunas o en otras porque hay intereses de los laboratorios (especialmente en EEUU) de evitar demandas judiciales por daños causados por las mismas. Desafortunadamente la actitud del personal de salud, que no tiene un criterio crítico y no ha investigado adecuadamente sobre el tema suele negar la asociación de daños y muertes producidos por vacunas, pero que hay que reconocer que estas existen.
Una de las investigaciones publicada en la revista Pediatrics (USA) de Agosto de 1998, Vol 45 Nº 3, pág. 179, describe 48 casos de encefalopatías agudas seguidas de lesión cerebral permanente o muerte asociadas a vacuna del sarampión. De todos ellos 8 fallecieron y los otros 40 presentaron regresión y retraso mental, crisis comiciales crónicas (epilepsia) déficit motores y sensoriales y trastornos del movimiento. La Dra. Ghislaine Lanctot, medica canadiense, autora del libro “La mafia medica” tiene una posición contraría a las vacunas, porque entiende que es suministrar la enfermedad de forma más debilitada para que el cuerpo reaccione. De manera mas extensa y extrema, en el documental australiano “Vacunación: la verdad oculta”, a la que se puede acceder por Youtube o Google, la Dra. Bronwyng Hancok presenta numerosos investigadores médicos e investigaciones en EE.UU. Europa. Australia, Japón y testimonios de familiares de pacientes, en los que se puede encontrar las siguientes afirmaciones: las vacunas pueden producir muerte y daños de diferentes tipos en los niños, las campañas de vacunación no han sido determinantes para reducir cierto grupo de enfermedades sino el mejoramiento de las condiciones de vida , muchas de éstas han causado verdaderas epidemias, los componentes de las vacunas (virus, bacterias, proteínas, ADN) y sus vehículos (formaldehido, mercurio, aluminio) han provocado serios daños a la inmunidad de las personas y órganos vitales como el cerebro, hígado, riñón), los estudios sobre reacciones por vacuna han sido mal interpretados, falseados o ocultados, por intereses políticos de los gobiernos y de la industria farmacéutica, las definiciones sobre enfermedades (polio, sarampión etc.) han sido cambiadas para distorsionar las estadísticas en favor de las vacunas.
Es probable que se puedan encontrar diversas investigaciones a favor y en contra de las vacunas, cada una tendrá su punto de vista basada en información considerada científicamente seria, pero ambas contienen una verdad que no se puede ocultar: las vacunas, como todo producto biológico que se inocula a una persona, pueden causar la muerte y daños colaterales en un porcentaje mínimo pero significativo. También es necesario considerar que los nuevos programas de vacunación y algunas campañas obedecen a otros fines antes que defender la salud de la población. Las reacciones son en verdad muchos mayores, ya que la mayoría de ellas no se reportan e investigan. La formación y la práctica médica se hacen, como los fuegos artificiales, por todo lo que brilla y deslumbra y no sobre el carrizo quemado, que cae silenciosamente en la noche a decirnos otras verdades.
Hay un movimiento de médicos y organizaciones a nivel mundial, que frente a este panorama, solicita que las vacunas no sean aplicadas en forma compulsiva y obligatoria en toda la población, sino que se respete el derecho de las familias a determinar por voluntad propia su aceptación o no de las vacunas, tomando en cuenta sus propias convicciones científicas, religiosas , filosóficas y las realidades sociales y culturales de cada país . La mejor defensa contra las infecciones será siempre el mantener una vida y un ambiente saludable lo que conlleva a una defensa natural de nuestro organismo contra todas las amenazas de enfermedades que nos acechan y en la cual tiene gran responsabilidad el propio hombre.
(*) Medico Pediatra-Docente de la USP - Publicado en La Industria de Chimbote
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